Nagakin Capsule Tower y los planes para su demolición

La torre de capsulas Nakagin se convirtió en el primer diseño arquitectónico basado en habitaculos-cápsula cuando fué construida en el año 1972. Su arquitecto, Kisho Kurokawa, concebió el edificio como una megaestructura en la cual se insertan cápsulas habitables de 4 x 2,5 metros mediante 4 pernos de alta resistencia. Con este diseño Kurokawa buscó plasmar las ideas de intercambiabilidad, reciclabilidad y sostenibilidad en una obra arquitectónica.

El edificio está ubicado en Tokio, en el area de Ginza, y originalmente fué concebido como un hotel económico para hombres de negocios que debieran permanecer trabajando hasta muy tarde en el area financiera central de Tokio.

Cada una de las cápsulas posee una única ventada de forma circular, y está dotada de una cama y una unidad de baño, así como de televisión, radio y reloj, todo empotrado e integrado en el habitáculo.

Según el diseño y la teoria de Kurokawa, las cápsulas deberían irse reemplazando y modernizando a medida que se fuesen quedando obsoletas, pero la realidad es que a lo largo de los 33 años de vida del edificio no se ha realizado ningún mantenimiento, con lo que a las anticuados habitáculos se le suma el deterioro de elementos centrales del edificio, tales como el sistema de tuberías.

Los habitantes del edificio, que se ha convertido en un icono arquitectónico de la capital japonesa, proponen ahora su demolición. En su opinión el edificio se ha convertido en un espacio desagradable para vivir por lo que pretenden demolerlo y construir en su lugar uno nuevo con viviendas convencionales.

El arquitecto, apoyado por un gran número de profesionales y organizaciones relacionadas con la arquitectura, pretende salvarlo de ese fin. Para ello se ha intentado la protección estatal e incluso la declaración de patrimonio cultural por parte de la Unesco, ambas iniciativas sin éxito.

Finalmente el Instituto Japonés de Arquitectura y la Federación Japonesa de Arquitectos, han conseguido una moratoria en el proceso de demolición, mediante la presentación de una encuesta realizada a arquitectos de 100 paises acerca de cual debería ser el futuro del edificio, que arroja un 95% de votos a favor de su conservación.

A pesar de esto el debate sobre la demolición continua, y el futuro del emblemático edificio sigue aún en el aire.