Reconstrucción urbana en Madrid.

Que duda cabe que los cascos históricos de las ciudades deben ser escrupulosamente respetados, restaurados, en caso necesario, y puestos en valor, tras sanearlos.

Pero existen barrios enteros que sin acaparar ningún mérito por categoría arquitectónica ni urbanística sino que por el contrario, son ejemplos de una desastrosa planificación, de una apresurada construcción, debida, todo hay que entenderlo, a una llegada masiva de personas de humilde condición, a las ciudades principales españolas entre el final del siglo XIX y los años 70 del pasado, que deberían ser objeto de una meditada y seria remodelación en profundidad.

En Madrid se dió el caso de los suburbios llenos de chabolas de Entrevías y Palomeras Bajas y Altas, en Puente de Vallecas. Estas pésimas infraviviendas no ofrecían a sus moradores ninguna de las condiciones mínimas de higiene, ni se podían considerar siquiera como asumibles en una ciudad europea del siglo XX.

Allí, el Ayuntamiento, la Comunidad, y el Estado, realizaron de forma conjunta, una magnífica operación urbanística, una de las más importantes de Europa, consistente en construir nuevos bloques de viviendas, remodelar todo el barrio, calles, plazas, etc, y realojar a los vecinos de aquellas chabolas en los pisos nuevos, haciendo desaparecer el caos, la miseria, la peligrosidad e inseguridad, y la absoluta insalubridad de toda aquella zona.

Hoy, si se consulta el callejero, se puede a simple vista del plano, comprobar que se trata de un barrio nuevo, con amplias avenidas y calles, magníficas plazas, zonas verdes y equipamientos sociales, que nada tienen que ver con esos horribles campos de chabolas tercermundistas y vergonzantes. Todo el entorno de la Avda. Pablo Neruda, y Avda. de Buenos Aires, es hoy un barrio amplio, decente, nuevo y luminoso.

Pues bien, en Madrid existen otros muchos barrios que sin llegar al nivel suburbial que tenían Entrevías o Palomeras, son barrios susceptibles de operaciones similares, siempre respetando la voluntad y los derechos de los vecinos.

Sería interesante iniciar, respecto a estas posibles y necesarias remodelaciones, un debate desapasionado y despolitizado sobre la oportunidad o conveniencia de proceder a este tipo de operaciones urbanísticas, cuya última justificación sólo estaría fundamentada en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos que viven en esos barrios, y en sentido amplio, en una mayor cohesión, movilidad, urdimbre, y tejido de todo el urbanismo de la ciudad.

Autor: Raúl