Carlos Arroyo

Carlos Arroyo tiene su estudio en Madrid. Arquitecto desde 1997, ya venía colaborando con Federico Soriano desde el año 92, hasta el 99. Desde el año 2000 ha ejercido también como profesor de Proyectos Arquitectónicos y profesor de Postgrado en varias universidades madrileñas.

Realiza proyectos de muy variada índole, con especial énfasis en el desarrollo sostenible y la investigación de nuevas formas de vivienda. Como ejemplos, el desarrollo junto a Eleonora Guidotti y Manuel Pérez Romero del Ecobarrio de Toledo; o el proyecto H< -->H en colaboración con Virginia Godoy y Eleonora Guidotti.

A continuación se presentan 2 trabajos que nos permitirán acercarnos a la visión arquitectónica de Carlos Arroyo.



Centro de Interpretación de la Cultura del Olivo y la Sostenibilidad
con central termofrigorífica integrada, en el Parque Científico-Tecnológico del Aceite y del Olivar-Geolit, en Mengíbar, Jaén. Concurso 2005
Arquitecto: Carlos Arroyo
Colaboradores: Irene Álvarez de Miranda, Vanessa Cerezo, Carmina Casajuana, Miguel Paredes.
Promotor: Fundación del Olivar

Integrado con el vivo y rico referente del imaginario colectivo de las culturas mediterráneas, su presencia en el paisaje se convertirá en una fuente de goce artístico y lúdico para los viajeros, con la gran fuerza del Icono: su asimilación por la gente, por el pueblo. Los niños jugarán a descubrir El Olivo, a reconocer su silueta. Para los mayores será un elemento evocador de paisajes, lugares, imagen de una naturaleza en armonía con el trabajo humano, símbolo de una cultura profunda, del cultivo milenario del olivo, de la bondad del oro verde; para todos será una imagen familiar, dotada ya de memoria personal llena de posibilidades de evolución simbólica.

De forma análoga al toro que se encuentra a lo largo de las carreteras españolas, el centro de interpretación toma la silueta de un olivo.

La mayor parte de la construcción está bajo tierra. Sólo se eleva sobre el horizonte la parte que necesita captar las miradas desde la distancia.

El recorrido por el espacio museístico empieza en la parte superior del edificio, y se realiza descendiendo de forma paulatina hasta alcanzar la cafetería en planta baja y el zócalo-cubierta.

Las plantas se encadenan en ligera pendiente creando un recorrido pero manteniendo flexibilidad de uso, sin interferencia de la estructura ni las instalaciones.

La base del edificio contiene los huecos de entrada, y aloja los espacios de almacén, oficinas y aulas.

La estructura de fachada se adapta a la silueta y a la forma de la sección. El sistema de forjados se apoya en ella y en un gran muro ciego recubierto de vegetación trepadora.

La fachada consiste en una doble piel cuyo funcionamiento se regula en función de la orientación y la estación de año, respondiendo a criterios de sostenibilidad.

El zócalo se extiende, abrazando el edificio de la central termofrigorífica anexa, y componiendo una cubierta transitable con un museo de maquinaria y un jardín de olivos.

El talud del zócalo se realiza mediante una estrucutura de neumáticos reciclados, manteniendo la coherencia con los criterios de sostenibilidad planteados en el edificio.


Ecobarrio de Benquerencia (Toledo)
71,514 m2 de vivienda y usos compatibles en Santa María de Benquerencia, Toledo. Plan Especial, Proyecto de Reparcelación. Proyecto de Ejecución de Obras de Urbanización, Anteproyecto de Edificación. Programa de Actuación Urbanizadora. Premio EUROPAN 6.
Arquitectos: Carlos Arroyo, Manuel Pérez y Eleonora Guidotti
Colaboradores: Vanessa Cerezo, Ana Belén Franco,
Paula Cortés, Michael Moradiellos y Sophie Devaux
Ingenieros: Rands Project (Javier García Salas, Ignacio Herrero)
ACH Consultoría (Juan Travesí y Alejandro Cabetas )
Promotor: Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha

Un sencillo diagrama permite visualizar la enorme cantidad de espacio libre previsto en la ordenación anterior. Mantendremos esa superficie libre, pero variando la proporción dedicada a las distintas capacidades de tráfico rodado, tráfico peatonal, bulevar y espacios ajardinados.

La idea fundamental consiste en optimizar la usabilidad de esa gran cantidad de espacio libre que las condiciones urbanísticas primitivas proporcionan.

Frente a las extensas superficies de asfalto que imponía la ordenación original, proponemos reconquistar el espacio libre como espacio de convivencia.

Más de la mitad de los españoles vive en casas diseñadas para otros. La práctica totalidad de las viviendas disponibles está pensada para albergar un modelo en el que ellos ya no encajan: el de la familia nuclear tradicional. Su distribución impide compatibilizar los espacios de trabajo y vivienda, o generar estancias que faciliten la independencia de sus habitantes si se decide compartir piso. La vida de los nuevos modelos familiares no encaja en la rígida y jerarquizada estructura de estos pisos, mientras que las personas mayores, solas o en grupo, sufren las consecuencias de vivir en una casa no adaptada, demasiado grande y costosa de mantener.

Definimos tres tipos de Volumen, según las demandas estructurales y con una tabla de compatibilidad de usos. Cada volumen fija ciertos parámetros pero deja otros totalmente abiertos al crecimiento.

Los distintos volúmenes se pueden combinar de diversas maneras, eligiendo a partir de las líneas definidas en la sección potencial, que establece para cada ancho de banda la situación transversal de cada volumen posible, definiendo áreas de movimiento para los volúmenes que tengan variable este parámetro, y puntos concretos para los volúmenes de sección fija.

Sus dimensiones transversales son fijas, mientras la dimensión longitudinal es variable.
Dentro de su sección se definen tres niveles de forjado que permiten un crecimiento exterior por extensión y un crecimiento interior por colonización de dichos forjados.

Se prepara la estructura al corte según tres bandas de uso, agrupando los usos según sus necesidades.
Los espacios más equipados comparten una banda en una orientación secundaria. En las orientaciones principales se alinean los usos colchón.

Las bandas centrales están preparadas para los usos estanciales.
Fijados estos invariantes transversales, dejamos abiertos todos los parámetros en el sentido longitudinal.

Hemos conseguido que las personas adquirientes puedan elegir el tamaño de su espacio con total libertad. Pueden también compartimentar según sus deseos, su forma de vida, o las necesidades de su trabajo.

La libertad de crecimiento se extiende en planta y en sección, permitiendo multiples opciones de colonización
El muaré estructural evita coincidencias de pilares en sentido transversal que puedan condicionar negativamente la elección del punto de corte.

Las distancias entre pilares son constantes en el sentido de la estructura horizontal, pero varían ligeramente en cada hilera, resultando en un desfase asimilable al efecto muaré. No hay ejes estructurales transversales.

Definimos el volumen carcasa como un prisma elemental de dimensiones fijas.

Manteniendo estas dimensiones, crece exteriormente por repetición o adición. Su potencial de crecimiento es interior, pudiéndose forjar una o dos plantas.

Su uso es más flexible, desde vivienda hasta usos comerciales que cumplan la normativa de control de contaminación (con especial énfasis en la contaminación acústica), sea terciario en general, comercial estricto, o incluso algunos tipos de industria ligera, permitiéndose expresamente usos mixtos.

El volumen superficie sólo ve limitada su altura z, lo que deja libertad total en los ejes x e y. Su potencial de crecimiento puede ser exterior, según los mismos ejes y si la previsión de suelo lo permite, o interior, mediante el forjado de una o dos plantas, en función de la altura elegida.

Es compatible con centros comerciales, deportivos, culturales, de ocio o aparcamiento.

Cada tipo de volumen está asociado a una Textura. Las texturas no son literales sino conceptuales: vegetal, metal, sintético, reprocesado o duro.

Los rollos de suelo-género vienen con unas guías que definen un Volumen Potencial que incluye las secciones extruídas de todos los volúmenes posibles, de todo lo que puedes construir. Tu decides qué quieres materializar, según tus necesidades y las opciones que quieras dejar abiertas.

Dentro de los criterios de sostenibilidad empleados se encuentra el de evitar la fragmentación entre espacio público y privado, generando espacios de convivencia vecinal. Esta necesidad se combina con la de generar el espacio libre en función de la sombra que arrojan los edificios, evitando a su vez los problemas de soleamiento sobre las viviendas.

Así, diferentes ángulos de soleamiento sobre diferentes alturas edificadas generan espacios públicos y espacios semi-privados de convivencia vecinal correspondientes a cada edificio.

De este modo es posible definir una superficie de convivencia, un tapiz social de lugares de encuentro, espacios de ocio y microclimas.

¿Hasta dónde definir la ciudad? La ciudad hoy se proyecta terminada. No hay opción de crecimiento.

En el proceso de desarrollo tenemos ciudades incompletas con ‘manzanas’ terminadas separadas por solares descampados. ¿Es posible sentar las bases de una ciudad que ocupe su territorio sin saturarlo, conservando un potencial de crecimiento?

Se propone un recorrido rodado en anillo que, permite el acceso a los aparcamientos subterráneos. Adicionalmente, se dispone de un circuito interior de baja velocidad, destinado únicamente a aumentar la accesibilidad de algunos puntos interiores. El pavimento de esta zona se ablanda, y los límites de los carriles se hacen difusos, constituyendo una vía mixta peatonal-rodada en la que el coche sólo circula cuando es estrictamente necesario.

Existe, además un recorrido peatonal planteado a gran escala, entrelazando las superficies verdes de mayor tamaño.

El espacio público resultante se articula mediante bandas equipadas y con funciones especializadas.

El primer tipo, los espacios públicos de sombra, comprenden áreas tupidas con bosques de abetos, áreas de cultivo (olivos y almendros), que se incorporan al sistema de conservación y ocio vecinal, y jardines organizados mediante pérgolas e invernaderos.

Los espacios públicos de tránsito diferencian entre las áreas estrictamente peatonales, las zonas destinadas al aparcamiento, o los viales interiores, en los que diferentes tipos de obstáculos guían al vehículo, siguiendo un recorrido que atraviesa ambientes diferentes.

El vehículo no se siente dueño y señor del espacio público. Va como pisando alfombras, y percibe que debe respetar a todos los que conviven en esta superficie.

El espacio público convivencial acumula bandas de usos muy intensos, con islas para actividades especiales y zonas de convivencia de grupos con distintos intereses o edades.

Tierra vegetal, suelos de arena, juegos infantiles, o islas con suelo blando, plantas aromáticas y asientos cúbicos realizados mediante un sistema de encofrados perdidos y hormigón proyectado.

Existen espacios de ámbito comunitario (huertos, jardines) asociados a un edificio o a toda la actuación. Están destinados a evitar la fragmentación entre espacio público y privado, generando espacios semiprivados mediante concesiones de distinto tipo, que regulan la actividad en el espacio libre creando oportunidades de convivencia vecinal. A su vez, las viviendas en planta baja disponen de franjas de espacio de uso libre privado.

Diez fichas de espacio libre, con las cantidades de cada elemento, los tipos de suelo, los detalles de pavimento, etc., extendibles sobre mosaicos rectangulares, regulan el tratamiento del espacio libre en el Proy. de Urbanización.

La imagen colectiva es la suma de muchas individualidades, distintas maneras de apropiarse del espacio colchón.

Los árboles instantaneos, sencillas pérgolas que hacen circular agua por el subsuelo disminuyendo en 14º la temperatura de cielo.

Las bombas electricas se estropearán en unos años, pero mientras tanto crecerán los árboles de verdad.

Unas estructuras de invernadero almeriense recuperan su función original sirviendo de soporte para plantas trepadoras. Producidas industrialmente, son muy económicas.

Algunos espacios llegarán a ser bosque con el tiempo.

El precio total por metro cuadrado del Proy. de Urbanización es el mismo que el de la ordenación original, solo que en lugar hacer una distribución homogenea del dinero en forma de asfalto y baldosa de garbancillo, se aplican puntualmente elementos más caros, dejando otros espacios con tratamiento mínimo .


Carlos Arroyo cuenta con otras muchas realizaciones, tanto construidas como presentadas a concurso, de gran interés. Entre las presentadas a concurso destacaríamos el complejo AAN, en Salamanca; de entre las realizadas La Casa del Amor, una casa de fin de semana en el corazón de La Moraleja, perdida en lo más alto de un bosque de encinas; y de entre los proyectos en desarrollo y de próxima construcción la vivienda colectiva para 12 prejubilados, en Madrid. Esta última forma parte del proyecto H-H.