Estación Central de Stuttgart / Christoph Ingenhoven

El proyecto Stuttgart 21, del alemán Christoph Ingenhoven, de Ingenhoven und Partner Architeckten, Dusseldorf (Alemania) pretende dotar a la ciudad de nuevos espacios públicos y mejorar la infraestructura de ferrocarriles, todo mediante una nueva estación central enterrada.

Este proyecto presenta un profundo trabajo a favor de la sostenibilidad, no solo en cuanto al ahorro de energía, si no también por la creación de nuevos parques, la gestión de los recursos, la integración del tejido urbano existente y de edificios antiguos.

central rail station Stuttgart Ingenhoven

Este proyecto que estaba en desarrollo desde 1997 ganó el premio Awards Oro 2006 que premia a los mejores proyectos de construcción sostenible a nivel mundial.

La antigua ciudad y la nueva se encontraban separadas por las líneas de tres, pero al hundir toda esa infraestructura, ambas zonas de la ciudad quedan conectadas. Los terrenos resultantes de este soterramiento de las vías y la estación subterránea generan 100 hectáreas de nuevos espacios públicos, junto a un parque que conecta el centro de la ciudad con el rio Nekar.

Ingenhoven station

Ingenhoven Stuttgart

La estación tiene una longitud de 420 m, un ancho de 80 m y una altura de 12 m.

La cubierta, de hormigón, desarrollada por Ingenhoven en colaboración con Fred Otto y otros ingenieros estructurales es una de las partes esenciales. Con un espesor de sólo 35 cm, trabajando siempre a comprensión, hace que la necesidad de acero como soporte sea mínima, de esta manera se consigue otro de los objetivos del proyecto, la reducción de la cantidad de material a utilizar.

estación central stutgar

estacion stuttgart

Esta cubierta que conecta la ciudad creando un nuevo espacio público, se estructura en base a 28 módulos sostenidos por una especie de cálices con un túnel en la base y una claraboya en la parte superior, que proporciona iluminación natural a la estación subterránea. Estas poseen sistemas para controlar la incidencia del sol y la ventilación, y poder así regular la temperatura interior.

Este sistema lleva tras de sí un gran proceso de ingeniería, ya que permite disponer de 14 horas de iluminación natural continua, con el consiguiente ahorro de energía.