Fallos de construcción

Las prisas, los errores de comunicación, la desidia y algunas veces puede que la incapacidad producen de vez en cuando curiosos errores en la construcción de edificios e infraestructuras que seguro que a sus responsables no les hacen ni pizca de gracia pero a las personas ajenas a ellas nos pueden resultar curiosas o divertidas, como la siguiente recopilación de patrañas constructivas.

El fallo más habitual es el de tipología “escalera a ninguna parte”. En estas tres primeras no se sabe que fué primero, si la escalera o la pared, en cualquier caso, el que hiciese lo último debería haberse dado cuenta de que aquello no cuadraba:

En esta parece que la escalera fué lo primero en hacerse, sus razones tendrían para tabicarla con barandilla y todo, ¿no?

Pero, ¿y esta? ¿En que estaban pensando al hacer esta escalera mecánica?

Los balcones son también una gran fuente de chapuzas. Tenemos por ejemplo el balcón suicida:

… el balcón para ocupas:

… y el balcón integrado con el mobiliario urbano:

Las puertas también pueden ser puñeteras, como por ejemplo estas, que son de esas que es mejor no abrir (por el batacazo que te puedes dar)…

Batacazo de nivel 1:

Batacazo de nivel 2:

Y batacazo de nivel 3:

Aquí tenemos una bonita rampa para minusválidos, sin uso posible:

Un bonito portal, para refugiarse de la lluvia y ya está:

Urinarios para siameses:

Y por último cocheras jerarquizadas para todoterrenos, turismos, bicis, trineos y monopatines (en ese orden):

Y podemos estar seguros de que los casos más graves no han sido documentados gráficamente o simplemente no nos han llegado, pero ¿acaso alguien es perfecto para no equivocarse?