Puentes de Oporto

El rio Duero, a su paso por el área metropolitana formada por la ciudad de Oporto y Vilanova de Gaia principalmente, en el norte de Portugal, ha generado una serie de necesidades de movilidad que han dejado como resultado un puñado de grandes puentes que repasamos en el siguiente artículo. El siguiente texto es un resumen del publicado por Aliena en nuestro foro (muchas gracias).

Comenzaremos con un puente que ya no existe en la actualidad. Se trata del Ponte Pênsil, un puente colgante abierto al público el 17 de febrero de 1843. Vino a sustituir a los númerosos puentes de barcas que se venían utilizando para unir las dos orillas del Duero.

El puente colgante fue proyectado por los ingenieros Mellet y Bigot, y estuvo en servicio durante 44 años. Este puente, de bella construcción y líneas elegantes, se elevaba diez metros sobre el nivel medio de las aguas del río. Tenía un vano de 170 metros y una anchura de seis metros.

El aspecto general que tuvo es este:

Y lo que actualmente queda del son dos pilares que sustentaban los cables de acero, en la orilla de Oporto, a los pies del puente D. Luíz:

En 1881 comienza la construcción del puente que recibiría el nombre del rey Luiz I. Fué concebido por el ingeniero Théophile Seyrig con base al proyecto elaborado por el ingeniero João Joaquim Matoso.

Se trata de un puente con dos tableros metálicos, el superior con cerca de 390 metros de longitud y a cota de 62 metros, y el inferior con 174 metros de longitud y a cota de diez metros. Ambos están soportados por un arco metálico, con 172 metros de luz. Fué construido al lado del puente colgante e inaugurado el día 31 de octubre de 1886.

El puente de Dom Luíz desde una ladera en Oporto:

Tomamos uno de los barcos que recorre la desembocadura del Duero, y nos acercamos al Puente de María Pía.

El 4 de noviembre de 1877 se asiste, en ambiente de gran fiesta popular, al paso inaugural de un convoy transportando a los reyes de Portugal sobre el magnífico puente proyectado por los ingenieros Gustave Eiffel y Théophile Seyrig. Un puente metálico que coloca la línea del ferrocarril a cota de 60 metros sobre las aguas del río Douro. Con un tablero que se apoya sobre un arco biarticulado con 160 metros de luz.

Estribo de la margen norte (lado de Oporto):

En 1950, el Conselho Superior de Obras Públicas decidió construir un puente mixto (rodado y ferroviario) uniendo las dos mesetas de Candal (en Gaia) y de Arrábida (en Oporto). Pero los estudios sobre los enlaces con las vías existentes concluyeron que sería mejor optar por puentes independientes de carretera y de ferrocarril, manteniéndose para el primero la localización de Arrábida.

El ingeniero Edgar Cardoso desarrolló entonces un proyecto de un puente que constituye, por la belleza estética, por el atrevimiento de su concepción y por la simplicidad y seguridad de algunas operaciones de montaje y despiece de la cimbra metálica, una obra excepcional. Un precioso tablero de hormigón armado sobre un arco, también de hormigón armado.

Se puede apreciar que realmente es una maravilla de puente, una genialidad:

El enlace ferroviario continuaba haciéndose por el puente María Pía, ya centenario, con solo una línea, lo que constituía un grave estrangulamiento para la circulación de los trenes. Era necesario enlace eficiente entre Oporto y Gaia, por lo que en 1984 se contrata la construcción de un puente que se reveló inmensamente esbelto y elegante.

Este puente fue bautizado con el nombre de S. João, el patrón de la ciudad de Oporto. El puente es un pórtico de hormigón armado pretensado con un vano central de 250 metros y la plataforma del ferrocarril a cota de 66 metros. Su inauguración tuvo lugar el 24 de junio de 1991, día de S. João.

El puente tiene forma de Pi, la letra griega. Aquí se le ve desde el río, con María Pía al fondo (Y más al fondo todavía el puente del Infante D. Enrique, que veremos más adelante):

A medidados de los años 80 la presión urbanística y de circulación rodada sobre los lados occidentales de las ciudades de Oporto y de Gaia creció exponencialmente y amenazaba con bloquear su propio funcionamiento. Se decidió entonces construir un nuevo tramo de autopista en el lado oriental de las dos ciudades, proyectándose la travesía del río Douro con un puente que pasaba casi por el límite de la ciudad de Oporto, en la zona del Freixo, donde las márgenes bajan y las laderas se levantan más lentamente.

Se trata del puente de Freixo, que es un viaducto a cota relativamente baja, definiendo ocho vanos, de los cuales los dos mayores tienen 150 metros de longitud. En realidad, son dos viaductos gemelos en hormigón armado pretensado, albergando cuatro carriles de tráfico en cada sentido. Por tanto, un puente con gran capacidad de alivio del tráfico rodado, pero que muy pronto vio también esa capacidad utilizada diariamente casi al límite.

El puente Luiz I había ordenado el crecimiento urbano tanto de Oporto como de Gaia al final del siglo XIX y durante todo el siglo XX. Por tanto, se sitúa precisamente en el alineamiento definido por los dos centros urbanos de las dos ciudades, y así surge naturalmente la decisión de pasar el metro por el tablero superior de aquel puente. Para asegurar el paso del tráfico rodado que utilizaba aquel tablero, se decidió construir un puente más sobre el río Douro, a unos 500 metros aguas arriba del puente Luiz I, a medio camino entre el puente Luiz I y el puente Maria Pia.

El puente bautizado con el nombre del más ilustre ciudadano nacido en la ciudad de Oporto, el Infante D. Henrique. Entre las magníficas laderas graníticas de las dos márgenes, se proyectó entonces un puente constituido por un tablero rígido en hormigón armado pretensado apoyado en un arco extremadamente esbelto y tendido, en hormigón armado no pretensado. Un proyecto de los ingenieros Fernández Ordóñez, Adão da Fonseca (AFAsssociados) y Millanes Mato (IDEAM).

Este puente llama la atención por lo esbelto que es. En realidad no es un arco curvo, si os fijáis se ve claramente que es un arco poligonal:

Actualmente el puente de Arrábida está saturado, y el paso peatonal desde Oporto a Gaia es un poco “infame” ya que tan solo se realiza por el puente de D. Luíz. En el tablero superior, tan sólo unos bolardos (los comúnmente llamados pivotes) te separan del metro, y en el tablero inferior, apenas hay acera a ambos lados de la calzada. Por esto y por la inminente llegada de la AV a la ciudad se están planteando 3 nuevos puentes sobre el Duero:

– Una pasarela peatonal
– Un puente mixto, para tráfico rodado y férreo
– Un puente para Alta Velocidad

En resumen, una ciudad que se constituye como toda una delicia para los amantes de este tipo de obras, entre otras cosas

Podeis ver el artículo completo de Aliena en el correspondiente hilo de Foro Urbanity, en el que podreis encontrar muchas más fotos de las que hemos mostrado por aquí.