La intervención en la muralla nazarí de Granada, obra del arquitecto y profesor de la escuela de arquitectura de la ciudad Antonio Jiménez Torrecillas, ha suscitado la polémica y las críticas desde que comenzó su construcción en el año 2005. La actuación persigue la adecuación paisajística del entorno de la ermita de San Miguel Alto y, en una segunda fase y parte principal de proyecto, la restauración de la propia muralla.

El cerro de San Miguel, situado frente a la colina de la Alhambra y el Generalife, constituye un paisaje al mismo tiempo natural y vinculado a la ciudad. Articula una zona de construcción reciente colmatada de viviendas adosadas y una ladera desnuda en la que abundan las cuevas “ocupadas” que mira hacia el conjunto monumental de la Alhambra, y que ha ido quedando como espacio residual. La actuación de acondicionamiento incluye la plantación de pitas y chumberas, la restauración de las fachadas de la ermita y el acondicionamiento de los caminos, restaurando el empedrado existente, adecuando los caminos de tierra compactada y mediante la construcción de un camino escalonado con grandes losas de piedra.

El tramo a restaurar, en el brazo norte de la muralla nazarí, que data del sigo XIV, presenta una rotura de unos 40 metros debida a un movimiento sísmico en el siglo XIX y muestra una restauración de Leopoldo Torres Balbás consistente básicamente en la consolidación de los restos. El proyecto pretende restituir la continuidad lineal de la muralla redefiniendo así el límite histórico y defensivo, para lo cual el arquitecto posiciona un paño a modo de apósito exterior que estratégicamente se adosa al muro originario pero que se separa lo justo para evitar el contacto con éste. Esta separación física, además de garantizar la conservación del muro, hace alusión a la distancia temporal entre las dos obras. Por otro lado, la visión cercana revela clara y rotundamente esta diferencia.

El muro se construye con losas de granito, que armonizan con los tonos preexistentes, que se van apilando unos encima de otros como si del material propio del tapial se tratase. Estas losas van unidas con una fina capa de 1 milímetro de mortero de alta resistencia, eliminándose así la presencia de la llaga.

Estructuralmente, es del todo innecesaria la presencia masiva, de modo que el interior se convierte en un espacio vacío transitable; el muro de piedra alberga un recorrido que evoca el sueño de caminar dentro de la muralla y hace referencia a los corredores de guardia de los recintos defensivos. Es precisamente el interior el punto de más interés del proyecto, un pasadizo de apenas 80 centímetros de grosor y una longitud de 40 metros, que nos lleva de la mano en un recorrido por el tiempo y nos hace adentrarnos en una atmósfera de evocación casi mágica.
Las losas de granito van dejando entre sí una serie de huecos aleatorios a lo largo de todo el paño, de manera que se vuelve a contraponer una imagen histórica permanente con otra actual y liviana. La luz penetra hacia el interior a través de las piedras ausentes, al tiempo que nos permiten volver la mirada hacia la ciudad, siempre de forma fragmentada y cambiante a lo largo de todo el recorrido interior, permitiendo al visitante adentrarse en un estado de meditación y liviandad. Se evoca el juego de ver sin ser visto, de las celosías de la Alhambra y de las construcciones musulmanas.

El proyecto de Torrecillas es una obra repleta de carga emocional, de una enorme sensibilidad con la historia que aprende a curar una herida en el tiempo; es una arquitectura de gestos, de evocación; un proyecto sobre cómo construir una muralla nazarí en el siglo XXI.

Son numerosos los premios y reconocimientos que ha obtenido:
- Premio de Arquitectura Española a la mejor intervención en el Patrimonio Histórico Nacional 2007
- Consejo Superior de los Colegios de arquitectos de España. 2005-2007
- Obra expuesta en la IX Bienal de Arquitectura Española 2007
- X Premio Internacional de Arquitectura en Piedra, Verona 2007
- Premio Internacional Cappochin Bienal Architecture Papua 2007
- Premio Arquitectura Piedra 2006, Premio FAD Socis Arquinfad 2006
- Finalista en el IV European Prize for Urban Public Space 2006
- Seleccionado para el Premio Mies Van der Rohe 2007

Todos estos reconocimientos, así como la extensa lista de publicaciones en las que ha aparecido, la han dotado de cierto prestigio a nivel nacional e internacional, aunque no tanto a nivel local. Desde su construcción, los vecinos de la zona del Albaicín Alto, han levantado sus voces contra el ayuntamiento y contra el propio arquitecto. No entienden el porqué de volver a cerrar el roto de la muralla por el que podían cruzar de un lado a otro. Argumentan la falta de estética y adecuación al entorno y se quejan de la inseguridad que ofrece atravesarla.
La obra se paralizó antes de acabarse debido a toda la polémica suscitada y poco después el ayuntamiento, que paradójicamente es el promotor, aprobó su derribo. Desde entonces ha sido una lucha entre los vecinos, la prensa, la administración y el arquitecto. Vecinos y arquitecto parecían haber llegado a una solución común por la que se practicaría una puerta en la nueva muralla, pero el ayuntamiento descartaba tal posibilidad y sólo veía posible la demolición.

A día de hoy, se han retomado las obras de acondicionamiento del espacio exterior y la muralla sufre el bocado hiriente de una opinión pública que no ha sabido entenderla. La solución consensuada que se propuso ha salido adelante y se le está practicando una perforación a modo de puerta que permite atravesarla de forma directa. Según palabras del arquitecto, aunque “allí nunca hubo una puerta, es tiempo de abrir y comunicar”.


Cual era la intención final del arquitecto. Una puerta, o un muro. Aún dudo. Lo cierto es que dos personas en sentidos opuestos, no pueden cruzarlo al mismo tiempo, y de hacerlo requeriría demasiado acercamiento, poco común entre extraños. Además creo, no existe ningún otro acceso por las inmediaciones. La linea que define el paso de una zona a otra es estrictamente una frontera interior de la ciudad, en muchos sentidos, estructural, social, económica, incluso cultural. Se argumentaba en el artículo la falta de estética e integración al entorno. Y es que la casa se empezo por el tejado, debiera haberse adecuado primero el entorno a la obra, y aprender algo de su estética. De toda la ciudad si cabe, pero al menos de las zonas mas adyacentes. El Sacromonte, el alto más concretamente, quien lo conozca sabrá, ya no es aquello que se vé en las antiguas postales Románticas. En el S.XXI, esta desatendido dotacionalmente, lejano aunque ligeramente bullicioso. Y Haza Grande, una promoción inmoviliaria de adosados todos iguales, esteticamente cercana a la reciente cultura del pelotazo. Demasiado cerca los antagónicos.
Me parece lamentable cualquier actuacion sobre un monumento que no sea el devolverle su belleza ancestral, eso mas que una muralla es un yenka. horroroso.
Son los vecinos quienes argumentan falta de estética, no el artículo. La intención del arquitecto era devolver la continuidad visual a una muralla rota, con el añadido del programa de dejar pasar, lo que creo que resuelve muy acertadamente, dotándola de unos valores emocionales y perceptivos, en lugar de falsearla para que parezca del siglo XIV, utilizando conceptos de restauración del “sólido capaz”. Personalmente, creo que la obra es fantástica y que todos los que estamos involucrados en arquitectura deberíamos aprender de ella. Entiendo que haya quien no le guste y quien prefiera aparentar que es la muralla original, pero la verdad es que nunca será la muralla orignal, no estamos en el siglo XIV ni construimos de la misma manera.
Pero supongo que la idea de cerrar el muro partiría del ayuntamiento que es el promotor, no? que los vecinos se quejen a ellos y no al arquitecto. No entiendo como no ponemos el grito en el cielo al construir unos adosados (ni me los quiero imaginar) junto a la muralla y sin embargo la gente se queja por esto, todas estas cosas me hacen seguir pensando que en España somos un país de catetos.
Miguel, con todos los respetos, si quieres ver una muralla en todo su esplendor vete a Terra Mítica, Isla magica o algún sitio de esos.
Saludos a todos.
Como monumento me parece muy interesante, no se si era necesario recontruir un muro que la naturaleza y el tiempo derribaron.
Me gusta mucho el efecto de la luz a travez de la ausencia de continuidad de las losas, incluso lo veo como un estilizado efecto del tiempo sobre una murallada reconstruida.
Para ilustrar mi anterior comentario;
http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Plan/reactivar/Albaicin/Sacromonte/elpepuespand/20081214elpand_3/Tes
porqué hay que tener en cuenta la opinion estética de los vecinos? porqué no la opinion de todos los ciudadanos de Granada, o todos los andaluces o porqué no convocar un referendum a escala nacional, acaso no es patrimonio de todos nosotros?
alguien se imagina que hubiera sido de las piramides o la acropolis de atenas o notre-dame si hubieran preguntado a los vecinos?
menos demagogia y mejor gestion de los fondos publicos por parte de la administracion, es absurdo construir una muralla y luego derribarla o abrirle esos ridiculos agujeros…
Yo he visto esa obra en directo y me parece una gran mierda…y siento ser un poco duro…pero aunque pueda tener un punto respetuoso en cuanto a continuidad, el resto esta muy bien para una instalación, pero no para una obra publica…en fin..vergonzoso…
Yo trabajo en Bolivia, en la tercera ciudad llamada Cochabamba, en la Alcaldía o como llaman en otras ciudades Ayuntamiento, bueno porque comento este tema, creo que es un buen ejemplo donde el imaginario y las ideas de nosotros los arquitectos no siempre van a coincidir con la población, no conozco la obra en vivo, sin embargo me parece una buena obra de experimentación visual y sensorial, eso no cabe duda, la pregunta porque la gente del lugar no la aceptó, no sé ..
Aquí en Cochabamba, la tercera ciudad más grande de Bolivia, en muchos casos tenemos los mismos problemas ,,,, lo que sí puedo afirmar con mucha seguridad es que en la mayoría de los casos prevalece los comentarios negativos antes que los positivos, en resumen creo que es parte del riesgo de nuestras obras y su imagen . Me pregunto que hubiera pasado si se la construía con fondos privados …, seguro que otro tipo de comentarios.
¿Alguien se ha molestado en mirar en el google earth qué es lo que separa esa muralla? Sinceramente, no creo que haya un tránsito muy fluido. Aun así, considero que quizás se tenía que haber proyectado un paso directo más funcional y aparte dar la opción de experimentar el transito a través del muro. Es decir un paso para al que sólo le interese pasar cómodamente y otro para el que quiera disfrutar de las pequeñas sutelizas que nos pueda brindar la arquitectura. En cuanto al diseño creo que es acertado, se les ha pasado un poco la mano con el presupuesto pero el resultado es satisfactorio. Quien entienda un poco de teorias restauradoras comprenderá que no es lícito falsear y hacernos un muro idéntico, se supone que ya superamos esa etapa de las restauraciones hitoricistas a lo Viollet Le Duc, pero en fin… ¿Cuántos podrán entender eso?
Por otro lado, si nos parabamos a contemplar el Albaicin desde la Alhambra, salía a relucir por el hueco que había en la muralla esa lujosa urbanización de adosados fruto de la especulación, y con esta intervención se consigue tapar en cierta medida esa nota resonante que ensuciaba el panorama. Y esto sé que es algo que entraba en el proyecto y que se consigue.
Una lástima que ya no se pueda cruzar el pasillo, creo que con la apertura de la nueva puerta lo han cerrado o esa es la intención.
Excelente artículo, y con los recuerdos frescos de haber visitado esa muralla esta mañana, os comento:
- La intervención en la muralla desde lejos casi no se apreciaba sin puerta. Ahora, con la puerta hecha se aprecia su ubicación pero sólo si te fijas bien: Por tanto está perfectamente integrada en la perspectiva lejana del medio.
- La muralla desde cerca es ciertamente chocante, pero una vez dentro de la misma tiene algo mágico, que te hace imaginarte como el guardián de la misma o tener mil vistas diferentes del paisaje del albaizin, ¡tantas como agujeros existen en la murallla!
- Por allí no pasa ni dios…, dicha muralla separa dos zonas completamente distintas de la ciudad (a un lado un horrible residencial digno de la más rancia costa brava, y al otro lado el inmortal Albaizin y algunas casas cuevas ocupadas no se sabe bien por quién). Si alguien quiere bajar a Granada o al Albaizín, seguro que da la vuelta por la Carretera. Sí, el paso es estrecho, pero también fresco y genial ¿y qué?
-Con la apertura de la puerta sólo se ha conseguido unir dos mundos antagónicos: El urbanismo especulativo y clasista de los residenciales frente a la inmortalidad del Albaizín….
Juzgad vosotros mismos, pero eso sí, si podeis, visitadla antes…
Hacía muchos años que no pasaba por allí: antes era una escombrera, un sitio abandonado que NADIE transitaba -la muralla derruída, los restos cubiertos de basura… a nadie le importaba ¡y menos a los vecinos!. Ahora algunos vecinos se quejan ¿de qué? ¿de tener un lugar limpio y ordenado por el que ya no da miedo pasar? ¿y por qué habrían de poder pasar? siempre fue una muralla, “antes” tampoco se podía pasar. Quienes protestan tendrían que clarificar los criterios: o se devuelve su forma y uso antiguo (o sea, se simula que nunca pasó nada y se cierra totalmente) o se hace lo que ha hecho Torrecillas: ha retranqueado su muro preservando los cimientos de la antigua muralla -que por cierto, nadie se ha ocupado de proteger todavía-, ha devuelto al paisaje la presencia de la muralla de toda la vida mostrando, de cerca, las diferencias ¿o hubiéramos preferido que nos engañaran con una reconstrucción que no nos permitiera distinguir lo auténtico de lo postizo ni recordar la historia de la muralla?, ha creado un espacio misterioso, luminoso, sorprendente, dentro de su muro; ha limpiado y ordenado el entorno… lo decía alguien por ahí: no se quejaron de la horrorosa urbanización que la especulación arrimó tan cerca de su, ahora, defendido monumento.
A mí me gustó mucho. Me parece una idea genial, creo que ha captado la esencia de lo que esa muralla y ese sitio necesitaban. Ahora, los que protestan, que pidan al ayuntamiento que soterre el descomunal depósito de agua que hay en las inmediaciones, por ejemplo.
Soy partidario de proteger y conservar nuestro patrimonio, ademas es un deber hacerlo. Además es mejor hacer consolidaciones preventivas y al ser posible duraderas, al monumento en su estado actual, si por alguna razón, perdió parte de su estructura, pues perdida está, lo importante es que no se desgrade más.
Pues a mi me parece una solución ingeniosa y que queda muy bien.
y donde poneis el límite… en fin!!! a mi me parece un proyecto increible, una interpretación perfecta, y una manera de reactivarlo y dotarlo un interés del cual carecería…
chapó por los arquitectos…
La belleza está en la macla de ideas, de conceptos arquitectónicos y de usos. Una muralla en la antigüedad servía para cortar el paso y proteger la ciudad de posibles ataques de enemigos, hoy en día no es necesaria ninguna edificación de este tipo. Al ser una construcción que tiene unas condiciones interesantes, ya sean formales, constructivas o históricas, es lógico que se desee mantener y apoyarse en esta idea para crear algo nuevo. hacer una muralla idéntica a la que había es absurdo. El proyecto es perfecto. No renuncia a su condición de muralla sin llegar nunca a serlo por completo.
El tiempo pone todo en su sitio y el paso de la historia ocultada por este “urinario publico”en el que se ha convertido este despropósito, volverá a emerger con su abandono y surja de nuevo la belleza de la ruina como bien imaginaba Piranessi. Para recrear el nuevo arte (arquitectura, pintura, etc.) debe utilizarse un lienzo nuevo y limpio no sustituir o intervenir una obra anterior de la que aprovecharse para obtener un no se que individual. Dejemos que el tiempo pase y acompañe al ser humano generando la verdadera historia sin componendas. El envejecer y desaparecer es necesario.