Operación Chamartín, Madrid

Una media de 20.000 puestos de trabajo que se mantendrán durante los 12 años en los que está prevista la ejecución del proyecto; 16.000 nuevas viviendas, 4.000 de ellas protegidas; 1,2 millones de metros cuadrados para oficinas, y una inversión prevista de 10.953 millones de euros. Son importantes cifras, especialmente en tiempos de crisis, que se van a hacer realidad con la puesta en marcha de una iniciativa profundamente transformadora que generará inversión y empleo y que consolidará la posición internacional de la Ciudad de Madrid como destino para la inversión y localización de empresas: la Operación Chamartín.

Para retomar este estratégico proyecto, después de un proceso que se ha dilatado durante más de 15 años, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, han firmado hoy un convenio que abre las puertas a la creación de nueva ciudad en un ámbito de más de tres millones de metros cuadrados, vertebrando el Norte de Madrid, y que además trae inversión y empleo en tiempos de crisis, y que refuerza la competitividad de la capital española con una city, un distrito de negocios. “Por su carácter estratégico -apuntó el alcalde- esta operación es comparable a los casos de La Défense y Austerlitz en París, Broadgate y Canary Wharf en Londres, o a la transformación urbana de zonas centrales de Berlín”.

Ruiz-Gallardón ha destacado cinco aspectos de la Operación Chamartín:

Hasta 68.000 puestos de trabajo. La consolidación de Madrid como destino para la inversión y localización de empresas gracias a un distrito financiero -del que también forman parte otros proyectos en la zona Norte, como el complejo Cuatro Torres, el centro Internacional de Convenciones, la sede del BBVA o el distrito C de Telefónica- refuerza la competitividad de la capital española y crea empleo. Se prevé que la Operación Chamartín genere una media de 20.000 puestos de trabajo, la mitad directos y la mitad indirectos, que se mantendrán durante los 12 años de la ejecución del proyecto. Una vez completado el desarrollo inmobiliario, se generarán edificios de oficinas y otros usos terciarios con capacidad para localizar 68.000 puestos de trabajo de las empresas que se ubicarán en el ámbito.

Barrios bien comunicados. Esta compleja actuación supone la extensión del principal eje vertebrador, el de La Castellana, hacia el Norte, eliminando una barrera ferroviaria de 6 kilómetros entre el Este y el Oeste, tanto en los barrios consolidados como en los desarrollos de Montecarmelo, Las Tablas y Sanchinarro, que acogerán una población de más de 100.000 personas, y que podrán comunicarse sin dificultad.

Impulso al transporte ferroviario. El tercer efecto beneficioso es el del transporte ferroviario, ya que la operación prevé las necesidades de crecimiento, tanto por lo que se refiere al fortalecimiento de las cercanías como a la expansión y reequilibrio del sistema de Alta Velocidad, al tiempo que se reduce el impacto de la infraestructura mediante su cubrición parcial.

Nuevas infraestructuras viarias, hidráulicas y de transporte. El convenio establece las infraestructuras que requiere el desarrollo del ámbito -viarias, hidráulicas y de transporte-, imprescindibles para la movilidad y los servicios. Ruiz-Gallardón ha explicado que el objetivo del Ayuntamiento ha sido equilibrar el reparto de los costes teniendo en cuenta los beneficios para las partes: “Gracias a las negociaciones de los últimos tres años, el protagonismo en la financiación de estas infraestructuras recae fundamentalmente sobre los propietarios, de manera que las Administraciones han reducido su aportación en más de 300 millones de euros sobre los cálculos iniciales”.

Así, los propietarios realizarán 11 actuaciones relativas a infraestructuras y obras: nudo norte, nudo de Fuencarral, prolongación de la Castellana, instalaciones del Canal de Isabel II, nueva línea de Metro, conexión entre los barrios de Tres Olivos y de Las Tablas, conexiones transversales de Fuencarral, cubrimiento de vías, afecciones a edificaciones e instalaciones, urbanización, y afecciones a servicios existentes.

Por otra parte, Fomento remodelará la estación de Chamartín y el nuevo túnel de conexión para el AVE Atocha-Chamartín, a lo que se añade la línea de Cercanías desde la T-4 a Chamartín, que ya ha comenzado a ejecutarse. Y el Ayuntamiento avanzará en el proceso de mejora de la movilidad iniciado en 2003, cerrando la M-30 con la construcción del by-pass Norte, que quedó pendiente hasta que esta operación se desbloqueara.

Hitos arquitectónicos, vivienda protegida y oficinas. El convenio remata un espacio urbano que alojará hitos arquitectónicos destinados a actividades terciarias, equipamientos y dotaciones, conformando una gran ciudad financiera y la construcción de vivienda protegida. La iniciativa privada actuará sobre 3,3 millones de metros cuadrados, destinados sobre todo a viviendas y oficinas, pero con una importante superficie para equipamientos y dotaciones públicas. En total, se construirán 16.000 viviendas, unas 4.000 de ellas protegidas -1.315 del Ayuntamiento, 739 de la Comunidad de Madrid y 1.946 de Fomento, a través de Adif-Renfe-, para una población de casi 50.000 habitantes. Paralelamente, se destinan 1.200.000 metros cuadrados a oficinas, y se reserva espacio para hoteles, superficies comerciales, usos dotacionales y equipamientos privados, creando un ámbito equilibrado y sostenible que contribuirá a fortalecer la economía.

Finalmente, el alcalde detalló que de los 10.953 millones de euros que se van a invertir, 1.800 millones pertenecen a la urbanización e infraestructuras, 6.753 millones a edificación, y el resto, 2.400 millones, a la construcción del by-pass, remodelación de la estación de Chamartín y otras actuaciones ferroviarias cuya ejecución corresponde al Ayuntamiento de Madrid y al Ministerio de Fomento.

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