Cusco, una ciudad entre dos mundos

Pocas ciudades reflejan de una forma tan certera como Cusco el choque radical que supuso la conquista española de los territorios americanos, la superposición arquitectónica como símbolo de dominación y el sincretismo como prueba del mestizaje, todo eso y más es Cusco.

cuzco vista aérea

La sensación que asalta al visitante una vez entra en el casco antigüo, es la de haber sido transportado a un pueblo de las Alpujarras granadinas. Viviendas apiñadas alrededor de estrechos vericuetos que serpentean por los montes que custodian la ciudad, todas ellas perfectamente encaladas de un blanco inmaculado a semejanza del sur de España. Casa señoriales con imponentes puertas que aún conservan los distintivos de una nobleza ya perdida. Balcones de estilo colonial engalanados con flores…. Sin embargo cuando comienzas a acostumbrarte a la confortable idea de que te hayas en un Trévelez o incluso una Úbeda o Baeza trasplantadas al nuevo Mundo, la ciudad hace un nuevo juego de manos y comienza a sacar conejos de la chistera. Una manada de llamas aparece al doblar una esquina, las cholitas ascienden con trabajo una de sus empinadas cuestas llevando envuelta en sus aguayos la fruta del día para vender en le mercado, de un rincón se escapa el sonido de una flauta que susurra una alegre cumbia andina. Como un espejo trucado que muestra tu reflejo añadiéndole nuevos elementos y creando una imagen totalmente distinta a la original Cusco nos devuelve nuestra imagen transformada al otro lado del Atlántico.

cusco plaza de armas

La Plaza de Armas, representa el centro neurálgico, social y vital de la ciudad y constituye una excelente síntesis de su historia. Llamada en quechua Huacaypata (llanto o quejido), debido a las expresiones de reverencia y sumisión, con las que se llevaban a cabo las ceremonias religiosas y militares. Este escenario fue un lugar privilegiado para contemplar hechos decisivos en la historia de ambos mundos, como la proclamación de Pizarro de la conquista del Perú o la decapitación de Tupac Amaru.

La tradición cuenta que esta plaza fue trazada por el fundador Manco Cápac como centro simbólico del Imperio Inca. Presidiéndola se encuentra la Catedral, erigida sobre dos antiguas construcciones : el templo de Suntur Wasi (casa de Dios), hoy iglesia del Triunfo y el palacio del inca Wirococha.. Dándole la réplica en diagonal como si de una hermana gemela se tratase se encuentra la Iglesia de la Compañía de Jesús, Ésta Se construyó sobre el Amaru Cancha (Cerco de la Serpiente), palacio del Inca Huayna Cápac, magnífico edificio de piedra. Guarda bellos lienzos como el de la boda del sobrino de San Ignacio de Loyola con una princesa indígena.

Los ejemplos de superposición arquitectónica se extienden por más lugares de la ciudad. Así la Iglesia y el Convento de Santo Domingos actuales se asientan sobre el antigüo templo del Inca de Korikancha o Templo del Sol y las casas señoriales españolas sustituyeron a los antigüos palacetes de la nobleza incaica. Sin embargo la presencia indígena se resiste a desaparecer de la ciudad y se aferra a sus muros y tejados en forma de símbolos religiosos o astronómicos. y a través su tradicional composición de sillares.

calle con escaleras

Si en el centro de la ciudad la arquitectura inca pugna por sobrevivir entre muestras del exuberante barroco español. Los promontorios que rodean Cusco acogen algunos de las más bellas muestras de arquitectura preincaica, lo que le ha valido el apelativo de capital arqueológica de América del sur. Como ejemplos, Sacsayhuamán a 2 km del centro se erige como una enorme fortaleza impenetrable, en tres plataformas superpuestas que tienen un promedio de 360 metros de largo. Se comunican mediante escalinatas y puertas de acceso también de piedra. Kenko adoratorio con numerosas representaciones de un puma Situado a apenas encuentra a 3 km de la ciudad o Tambomachay lugar dedicado al culto al agua.

Una síntesis entre dos mundos, un recodo del Perú donde confluyeron dos formas antitéticas de vida que aun hoy mantienen una dura pugna en la cotidianeidad de sus calles, la explicación de un pedazo de nuestra historia. Todo eso y más es Cusco.