El equipo de arquitectos canadienses Diamond + Schmitt Architects ha sido el elegido para desarrollar el proyecto del nuevo Teatro Mariinky en la ciudad rusa de San Petersburgo.

Se trata del primer gran palacio de ópera realizado en Rusia desde mediados del siglo pasado.
El estudio con base en Toronto ha intentado dar lugar a una nueva expresión moderna de las formas tradicionales presentes en la ciudad, incorporando elementos típicos como los pórticos columnados y otros recursos muy abundantes en San Petersburgo. Un edificio diseñado “de dentro a afuera” y con una gran sensibilidad con el contenido y el contexto.




Se ha prestado una gran atención al confort de los asientos, especialmente a los situados en los extremos del auditorio, con el fin de conseguir que practicamente no haya plazas por debajo de una determinada comodidad y calidad de la vista y la audición.
El proyecto está impulsado y financiado por el gobierno ruso, que invertirá alrededor de 450 millones de dólares en esta nueva infraestructura cultural para la antigua capital.

Jo, ojala hiciesen algo así donde hoy está el calderón…
Un edificio ecléctico por excelencia. Existen varios elementos formales británicos y españoles. Chipperfield y Moneo. En realidad es lo rescatable. Mas allá de eso, el edificio es una yuxtaposición permanente de formas.
Atentamente
Erick Bojorque