Prolongación de la Castellana: 88.000 trabajadores y 50.000 residentes

La prolongación de la Castellana, proyecto llamado a constituir una nueva centralidad económica en el norte de la ciudad, protagoniza el monográfico del vigésimo tercer Barómetro de Economía de la Ciudad de Madrid que ha presentado hoy Miguel Ángel Villanueva, delegado de Economía y Empleo, junto con la novena edición de Situación y Perspectivas. Se trata de dos publicaciones que analizan, entre otros aspectos, la situación de la coyuntura económica de la ciudad. “El proyecto de la Castellana -explicó el delegado- nace con el objetivo de crear un distrito de servicios avanzados a la altura de los grandes espacios europeos de referencia. Una nueva zona que contribuirá al nuevo modelo económico que queremos para Madrid”.

La ciudad apuesta en este proyecto por la diversidad de usos para mejorar la calidad económica y social del espacio: se prevé que en 2022, fecha en la que estará totalmente operativo el nuevo distrito, lo ocuparán unos 88.000 trabajadores y 50.000 residentes. Entre sus ventajas competitivas cuenta con su proximidad a Barajas mediante el servicio de cercanías entre la estación de Chamartín y la T-4 del aeropuerto; la cercanía de instalaciones como IFEMA o el futuro Centro Internacional de Convenciones, además de su proximidad a las sedes de las multinacionales españolas localizadas en Madrid y América Latina, como el Distrito C de Telefónica o la futura sede central del BBVA.

“El proyecto de Prolongación de la Castellana -aseguró Miguel Ángel Villanueva- tendrá importantes efectos económicos. Durante el periodo de ejecución de las obras, las actividades relacionadas con el desarrollo y transformación del área representarán un apoyo para el sector de la construcción, severamente afectado por la actual crisis. Pero posiblemente sea más trascendente para el futuro de la ciudad, el dotar a Madrid de un espacio que reúne las mejores condiciones para albergar actividades empresariales de elevado valor añadido, que es realmente lo que necesitamos”.

Se estima que la inversión directa ascenderá a 11.100 millones de euros, de los cuales 4.300 corresponderán a infraestructuras y 6.800 a edificación. El proyecto generará un PIB anual de 699 millones de euros en la capital que, para el conjunto de España, ascenderá a 1.584 millones de euros. El sector de la construcción madrileño será el principal beneficiario, con 427 millones de euros. Se crearán 13.490 nuevos puestos de trabajo, y considerando los empleos generados en el resto de España, el volumen total ascendería a 34.977, un 43% de ellos en el sector de la construcción.

A largo plazo, se producirá un cambio en la estructura productiva y de empleo de la ciudad. De los 88.000 trabajadores que se calcula que podrán trabajar allí, la mayor parte se dedicarían a servicios a empresas e intermediación financiera, en torno a 81.200 empleos. A la hostelería le corresponderían un total de 6.225 trabajadores y el resto al comercio. De esta forma, los servicios avanzados pasarían de constituir el 29% al 32% del PIB de la ciudad.

Mayor confianza empresarial

Casi 20 puntos es el aumento que ha experimentado la confianza empresarial en el cuarto trimestre de 2009 respecto al periodo anterior, según se desprende de este número del Barómetro de Economía. Esta intensa recuperación es la mayor reflejada hasta el momento por el índice.

Se trata, también, de un definido cambio de tendencia al alza después de dos años de caídas. Además el índice de confianza del consumidor madrileño se ha situado en 34 puntos, 9,5 más que hace un año. “Este valor del índice, que refleja las percepciones de los ciudadanos respecto a la situación económica, es el mayor desde comienzos de la crisis, lo que apunta un cierto cambio de tendencia”.

Turismo

Tras un año de descensos, el turismo en la ciudad desde septiembre de 2009 registra una evolución muy positiva, con un crecimiento del 8,0% interanual. El turismo es uno de los indicadores de actividad más sensible a las crisis globales.

También el paro registrado continúa creciendo, aunque este incremento se ralentiza y parece que se consolida un cambio de tendencia.

Madrid cierra 2009 con un descenso del Producto Interior Bruto (PIB) del -2,3% frente al -3,6% de España. En 2010 se prevé que registre una ligera caída del -0,2%, y en 2011 se podrían observar ya tasas de crecimiento de un 0,9%.

Ranking de ciudades europeas

El Observatorio Económico ha elaborado por tercer año consecutivo un ranking de las 25 principales metrópolis europeas, a través de una treintena de indicadores. El resultado refleja como Londres, París y Madrid se mantienen en las tres primeras posiciones, sin que la crisis económica y el estado de los mercados internacionales hayan hecho variar la posición absoluta de Madrid.

En la dimensión de “Economía y mercado laboral”, Madrid aparece en segunda posición, tras Londres, y destaca la mejora de la ciudad frente a ediciones anteriores en cualificación del capital humano y clima de gobierno, pese a que el deterioro en el mercado de trabajo se ha notado en esas variables concretas.

En la dimensión de “Transporte y comunicaciones”, Madrid mantiene una segunda posición compartida con Berlín y por detrás de París. Tanto las comunicaciones internas como externas y el número de turistas extranjeros reflejan la posición de la ciudad, cada vez más consolidada como hub de comunicaciones internacionales.

En “Sociedad del Conocimiento” se incluyen dos indicadores relativos a creación de conocimiento y flujos de información, y a la calidad de las telecomunicaciones. Madrid se mantiene en sexta posición, pero pujando con fuerza en el indicador de calidad de las telecomunicaciones.

En la última dimensión, relativa a “Calidad de Vida”, Madrid, pese a presentar un noveno lugar, mejora tres posiciones respecto a las ediciones anteriores, tanto por la calidad de vida para los empleados, como por sus buenos resultados en CO2 y agua.