La tecnología de Crisa toma rumbo a la estación espacial,Empresas, expansion.com
La compañía española ha fabricado el sistema de comunicación entre la nave y la estación, y la electrónica secuencial del lanzador.
Mañana por la noche, despegará de Kourou (Guayana Francesa) la nave ATV 2 rumbo a la estación espacial internacional. Este vehículo (que ha sido bautizado con el nombre de Johannes Kepler en honor al célebre astrónomo y matemático alemán) llevará a bordo seis unidades electrónicas fabricadas por una compañía española, Crisa, propiedad del grupo EADS Astrium desde 2000.
El proyecto ATV (automated trasfer vehicle), iniciado en 2008, consta de cinco viajes de abastecimiento a la estación espacial y tiene un presupuesto de 1.000 millones de euros, de los que España, a través del Ministerio de Industria, aporta el 4%. El de mañana será el segundo vehículo que se envía al espacio.
Inversión
“El valor de nuestro contrato con el programa ATV puede rondar los ocho o diez millones de euros”, estima Fernando del Rey, director general de Crisa. En total, diez compañías españolas participan en la construcción y puesta en marcha del proyecto: Deimos Space, Alter Technology Group Spain, EADS Astrium Crisa, EADS CASA Espacio, GMV, GTD, Iberespacio, Indra Espacio, Rymsa y Thales Alenia Space España, informa Efe. Entre las diez, suman una inversión de 97,5 millones de euros.
Los equipos electrónicos de Crisa son críticos para la misión, pues controlarán la aproximación del ATV 2 a la estación espacial.
La nave, que pesa 20,7 toneladas y tiene las dimensiones de un autobús de dos pisos, debe engancharse en un agujero de sesenta centímetros de diámetro. “Se trata de la primera vez que el acoplamiento se realiza de forma automática, a través de una vía láser. En el primer viaje, aconteció un grave accidente que, por suerte, no tuvo consecuencias fatales para la tripulación”, asegura Alfonso Gonzalo, responsable técnico del proyecto y creador de la tecnología de comunicaciones de la nave. Con todo, corresponde a los astronautas supervisar los últimos 250 metros de aproximación entre el ATV 2 y la estación.
Crisa también ha desarrollado cuatro unidades que forman parte de la electrónica secuencial del lanzador.
Cuidados
Todas las piezas que aporta Crisa al proyecto han sido desarrolladas en el centro que dispone la compañía en Tres Cantos (Madrid). Cada mínimo detalle es cuidado al máximo. “La electricidad estática que notamos en el pelo al quitarnos un jersey, por ejemplo, equivale a unos 20.000 voltios, suficiente para provocar que un sistema que haya pasado todos los controles de calidad, de pronto, deje de funcionar en el espacio”, asegura Gonzalo. Para evitarlo, las batas y zapatillas que visten los técnicos de la empresa en el laboratorio incluyen unos finos filamentos conductores. Asimismo, unos monitores controlan permanentemente la concentración de partículas externas en las distintas salas del laboratorio.
Todos los sistemas electrónicos de la nave son redundantes, esto es, están repetidos para asegurar la continuidad de los servicios en caso de un fallo técnico, y las comunicaciones son encriptadas para evitar el robo de información.
Participación
1. Con 7,5 toneladas de carga a bordo, la nave ATV 2 incluye seis piezas redundantes (cuatro de electrónica secuencial y dos de comunicaciones) desarrolladas por Crisa.
2. El momento más difícil de la misión es el acoplamiento de la nave y la estación internacional. Es la primera vez que se realizará de forma automática, gracias a la tecnología de Crisa.
3. La nave tardará 8 días en llegar a la estación, donde permanecerá 3,5 meses y junto a la que realizará 16 órbitas a la Tierra cada día. Después, se desintegrará en la atmósfera.
4. Crisa, al igual que las otras nueve empresas españolas presentes en el proyecto, es contratistas de la Agencia Espacial Europea (ESA). España tiene un peso del 4% en el programa ATV.