La Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés sospecha que pueda ser un vestigio perteneciente a un hallazgo mayor, que probablemente ya se ha hecho desaparecer.
Acción Pública para la Defensa del Patrimonio (Apudepa) denuncia el abandono de un capitel dórico en la ampliación de Audiencia Provincial que se está ejecutando desde hace meses. Los trabajos se están llevando a cabo en el solar situado entre las calles Galo Ponte y Felipe Perena. Recibieron varios avisos de que se «estaban llevando a cabo obras sin control» y cuando se acercaron a la zona «observaron a simple vista los restos, aunque se desconoce la época a la que pertenece».
Apudepa señala que se trata de un solar de 2.000 años de historia por lo que «no era difícil que apareciesen restos arqueológicos, aunque no iba a trascender dada la manera malintencionada en que se están llevando los trabajos». Esta pieza pueda ser «un vestigio perteneciente a un hallazgo mayor, que probablemente ya se ha hecho desaparecer y se haya perdido una valiosa información», indica Carlos Bitrián, miembro de la asociación.
Los cimientos de la obra del nuevo edificio ya están muy avanzados y es en el solar contiguo donde, según la asociación, se almacenan los escombros y el material procedente de los trabajos y allí se encuentra el capitel encontrado. «Tiene señales de haber sido arrastrado por la pala excavadora. Si no eres muy observador, parece un fragmento de piedra sin más, porque la han dejado colocada de tal modo que la parte esculpida del capitel está puesta contra el suelo y solo resulta visible una parte muy deteriorada del mismo, lo que la hace prácticamente irreconocible», comentan desde Apudepa.
Los restos se han encontrado en el solar entre las calles Galo Ponte y Felipe Perena
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Apudepa señala que los constructores están empleando un método muy utilizado para obras donde se pueden encontrar restos. «Consiste en arrasar el terreno, pero echando la tierra de la excavación para que si aparece algún vestigio no resulte visible. Finalmente, cuando el solar está convenientemente 'limpio', se solicita el preceptivo informe de un gabinete privado de arqueólogos que, tras la visita y catas, certifica que el solar está libre de restos arqueológicos, que un camión se ha encargado de hacer desaparecer previamente, mezclados con la tierra», manifiestan desde el colectivo.