La Casa Bulbena-Salas se encuentra en la Via Laietana de Barcelona, en un amplio chaflán colindante con el Carrer Comtal. El edificio, de estilo ecléctico, tan frecuente en la ciudad en el primer cuarto del siglo XX, fue proyectado por Joan A. Roig. En 1935 el edificio fue adquirido por los antiguos “Magatzems Vilardell” y se procedió a una reforma del mismo según proyecto de Eusebi Bona.
A partir del cierre de “Can Vilardell”, a finales de los años 60, el edificio quedó sin uso hasta que la Policia Nacional alquiló parte del edificio para ubicar en él algunas dependencias y descongestionar el edificio de la Jefatura Superior, sito unos metros más abajo en la misma Via Laietana.
Recientemente el edificio ha sido objeto de una reforma integral al objeto de ubicar en el mismo un nuevo hotel de cinco estrellas que ha abierto sus puertas recientemente, con el nombre de “Hotel Olha”.
La reforma ha respetado su forma exterior porque el edificio está catalogado y no puedo ser objeto de demolición, pero su interior fue totalmente derruído y su estructura actual nada tiene que ver con la anterior.
Aquí podemos ver el aspecto del edificio tras la demolición de toda su estructura salvo la fachada que, como podéis ver, era una "cáscara vacía".
Fotos de L'Arquitectolatre (Gracias)
Y este es el edificio tras la finalización de las obras. Fotos: Yeagov. Panoramio (Gracias)
Aquí unas fotos del interior del nuevo hotel
Fotos: Monsieur Privé. (Gracias)
Desde luego, en mi opinión, el edificio ha quedado estupendo, y el Hotel Ohla tiene un interiorismo que mola cantidad; pero no sé qué opinaréis de esa especie de ojos que han añadido tanto a la fachada principal como a la cara lateral del edificio que da al carrer Comtal. Supongo que el Ayuntamiento ha autorizado su colocación, pero a mí, no sé, no sé … como decimos en Cataluña , no me acaba de “fer el pes”. Y a vosotros, ¿qué os parece?
Me hace mucha ilusión que se haya recuperado este edificio del olvido de los últimos años. Siempre que pasaba por delante y lo veía abandonado se me caía la cara de vergüenza. Siempre he pensado que era un edificio muy bonito con un toque francés muy elegante.
Celebro su conversión a hotel ya que últimamente las reformas o nuevos proyectos de la ciudad mas interesantes vienen de proyectos hoteleros.
La controvertida instalación de esos "ojos" en la fachada le dan un toque de modernidad y distinción "pop" que a primera vista choca un poco, en la fachada clásica son un poco intrusivos dependiendo del ángulo de visión en el que te encuentres pero me parece un ejercicio artístico interesante.
En la fachada interior que da al carrer comtal no me molestan en absoluto pues es toda de construcción reciente y allí no invaden nada antiguo además de darle un toque de diseño por la noche cuando se ilumina.
Buena noticia la recuperación de este edificio.
Pero desde luego no me gusta nada la decoración pop