El diseño de los antiguos juzgados complica las obras de los futuros pisos
La inmobiliaria Lubasa, que en diciembre de 2005 adquirió el edificio que albergaba los antiguos juzgados de Instrucción de Valencia, achaca la demora de su proyecto de transformación en viviendas y oficinas de lujo a la crisis y a la complejidad de redistribuir el interior del inmueble de la calle de Navarro Reverter.
La fecha prevista para la entrega de llaves es finales de 2011, aunque fuentes de la promotora han asegurado que podría retrasarse en función de las «contingencias» que afecten a la salida al mercado del edificio, que por el momento sólo tiene en pie la antigua estructura de los juzgados.
No será hasta finales de ese año cuando en la plaza de la Porta de la Mar pueda verse un edificio más esbelto y luminoso, dividido verticalmente en los dos usos previstos, el residencial y el de oficinas, de acuerdo con el diseño ideado por el arquitecto valenciano de AIC Juan Añón.
Del futuro inmueble, que estará totalmente recubierto de cristal y con paneles de madera móviles que actuarán como reguladores de la luz solar, sólo puede verse desde hace meses la volumetría original sobre la que se levantará, tras una primera fase en la que se han demolido las fachadas e interiores del antiguo inmueble.
La parte residencial constará en principio de veintiocho viviendas y se accederá a ella desde la plaza de la Porta de la Mar.
La zona de oficinas, con un número de despachos que todavía no se ha concretado, corresponderá a la parte más próxima al antiguo cauce del río Turia y tendrá un acceso independiente por la calle de Justicia. Las viviendas tendrán una superficie de hasta 300 metros cuadrados y cinco habitaciones.
Algunas incluirán amplias terrazas y áticos desde donde se tendrá una visión privilegiada del casco antiguo de Valencia, y acabados de lujo como sistemas domóticos, de protección solar y eficiencia energética en las fachadas o ventanas y materiales que aislarán totalmente del ruido.
Los directivos de Lubasa están «convencidos de que esta promoción puede tener salida en este momento porque es un producto exclusivo, que son los que mejor mercado tienen en tiempos de crisis», explicaron.
No obstante, las obras apenas han avanzado y se muestran precavidos a la hora de precisar la fecha de entrega de llaves, que en principio sería para finales de 2011, y reconocen que «los plazos podrían variar en función de las contingencias», algo que aseguran que es habitual «en este tipo de casos».
El edificio de oficinas cuenta con espacios libres para su alquiler con superficies comprendidas entre los 120 y los 280 metros cuadrados, de modo que los locales más grandes se podrán fraccionar dependiendo del tipo de negocio, mientras que los 2.000 metros cuadrados de planta baja se destinarán a la instalación de comercios.
Bajo la superficie, el edificio dispondrá de dos plantas de sótano que albergarán un total de 71 plazas de aparcamiento así como de 33 trasteros, con accesos separados desde la zona residencial y la de oficinas o comercial.
El diseño de los antiguos juzgados complica las obras de los futuros pisos. Las Provincias



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la verdad es que me ha sorprendido mucho, porque no había visto ningún diseño de lo que se iba a realizar ahí, y cuando pasé hace una semana me llamó mucho la atención, creo que están haciendo un edificio de lujo en todos los sentidos.

