La Cros tendrá alma de acero
El pavimento de hormigón y los pilares de madera incluirán un núcleo metálico para que la antigua nave supere los requisitos de seguridad de la legislación actual
Acero para asegurar la estabilidad de la nave industrial, una auténticas joya de la industria que se alzaba en la marginal izquierda del viejo cauce. Es la decisión que han tomado los técnicos de la concejalía de Deportes después de examinar el resultado de los análisis de la madera que ha sobrevivido estos años en la fábrica de la Cros, ahora en plena rehabilitación con fondos estatales.
La madera está en buenas condiciones, a pesar del paso de los años, las inclemencias y los xilófagos. Aún así, la estructura no cumpliría con las condiciones de seguridad de la normativa actual. De ahí la inclusión de armazones de acero en todos los pilares, así como un mallazo del mismo material en el nuevo pavimento de hormigón de la nave.
El futuro polideportivo mantendrá, no obstante, el aspecto original. Los pilares serán cortados en cuatro trozos longitudinales para colocar el alma de acero. En algunas zonas de la fábrica se verá este material, con el propósito de no «engañar» en la restauración.
Algunas de las sobrecargas que se plantean en los parámetros de seguridad no son nada probables que ocurran en Valencia. Es el caso de terremotos o sobrecarga de la cubierta por nieve. Aún así, sí que hay otros efectos a tener en cuenta, como rachas de viento.
La nave de la Cros que quede en pie se destinará a un polideportivo de gestión privada, con deportes aún por decidir. El Ayuntamiento ha utilizado parte de los fondos del Plan E para iniciar la rehabilitación y hacer viable el concurso público.
La cimentación actual de la nave, la más próxima al laboratorio municipal, es insuficiente, por lo que los técnicos municipales han acordado reforzarla. «Son pozos rellenos de hormigón y piedra debajo de los pilares.» Estas zapatas estarán conectadas al citado mallazo de acero. El suelo actual «está cuarteado» por lo que una excavadora ha iniciado esta semana su demolición y parte de los escombros ya han sido trasladados a un vertedero controlado.
El proyecto de recuperar las naves procede de los años 90. Desde los primeros análisis, la solución fue utilizar la madera de una para recuperar la otra fábrica. La Cros se dedicaba a la elaboración de fertilizantes agrícolas, por lo que en la parcela se ha realizado ya una tarea de descontaminación.
Justo detrás, en dirección a la marginal izquierda del cauce, también está en rehabilitación otra de las fábricas del viejo complejo, esta vez con una cubierta de hormigón. Fue una de las propiedades municipales cedidas a la Iglesia a cambio del solar de la Almoina y el Arzobispado la destinará a una parroquia dedicada a los beatos mártires de la Guerra Civil.
Sobre las naves de madera, otro de los problemas detectados en los análisis de la madera ha sido la presencia de termitas, algunas vivas. «Esto da idea de la durabilidad de la madera, aunque hay que solucionarlo».
Para ello, se pasará un aparato de microondas, con las que se matarán los insectos vivos, para después pasar una capa de barniz protector sobre toda la madera. Los pilares tendrán una base de acero, con lo que la madera no estará en contacto con la tierra, por donde suben las termitas gracias a la humedad del subsuelo.
La Cros tendrá alma de acero. Las Provincias



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