Respeto al medio ambiente
El estudio de arquitectura que ha obtenido la mayor puntuación en el concurso público para la construcción del albergue juvenil ha tenido en cuenta el enclave de este futuro centro. Se compromete a mantener la masa arbórea de la zona y a respetar el medio ambiente, tanto en la construcción de las dependencias como en su uso. En cuanto a la distribución interna del inmueble, que tendrá una capacidad de 102 plazas repartidas en 30 habitaciones, la planta baja se destinará a la parte pública y la primera para las estancias privadas.
La cubierta- jardín será de uso exclusivo para los residentes. En su mayoría serán «jóvenes con inquietudes, que realizan actividades de grupo, con ganas de conocer gente y culturas diferentes», según recoge el proyecto.
Los autores de esta propuesta han atendido de forma especial al enclave del futuro albergue, en plena ciudad universitaria. El centro que plantean se llama ‘Libera’ y, si resulta ser el elegido para sustituir al malogrado proyecto en la residencia Peña Amaya, su construcción se iniciará el año que viene.
El Ayuntamiento espera que este albergue cumpla las expectativas de la ciudad y garantiza que sus servicios no entrarán en competencia con los hosteleros. En principio, su misión será el alojamiento de grupos de jóvenes visitantes por un precio económico.