A mi lo que no me gusta del brutalismo en general es que en su epoca casi todos los encofrados eran de tablones, dejando su huella para la eternidad en el edificio, no siendo posteriormente pulido el hormigón, lo que le resta efecto plastico en muchos casos; tampoco me gusta que sean todos siempre tan grises por imperativo material, ahora que se usan los tintes y encofrados "ad hoc", el brutalismo puede seguir dando grandisimas obras al mundo.



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