Madrid: San Antonio de los Alemanes
Situada en el barrio de Malasaña, en la confluencia de la corredera baja de San Pablo y la calle Puebla, sigue siendo una gran desconocida a pesar de estar a doscientos metros de la plaza del Callao. La verdad es que viendo su fachada, es difícil imaginar lo que te vas a encontrar en su interior.
La exuberancia y calidad decorativa que luce esta iglesia, la hacen única en Madrid. Prácticamente desde el suelo, se desarrolla un ciclo pictórico que se extiende hasta llegar a la apoteosis de la cúpula.
Juan Gómez de Mora, uno de sus autores, ya había construido las Bernardas de Alcalá de Henares (1619), otro templo de planta oval, que recogía modelos romanos del incipiente barroco.
Las obras comenzaron en 1624, en los primeros años del reinado de Felipe IV. La iglesia daba servicio a la numerosa comunidad de portugueses que residía en Madrid. Al separarse Portugal de España en 1689, pasó a depender de la comunidad alemana.

Hacia 1660 Francisco Ricci y Carreño de Miranda pintan la cúpula. El primero con arquitecturas fingidas, técnica introducida aquí por los italianos traídos por Velázquez, Mitelli y Colonna. Carreño de Miranda realiza en la parte central La Apoteosis Celestial de San Antonio. En muchas guías todavía se muestran fotos amarronadas anteriores a la reciente restauración.

A finales del siglo XVII Luca Giordano, el pintor más solicitado en la Europa del momento, decora los muros curvos con escenas de la vida de San Antonio.
Muy cerca de San Antonio de los Alemanes se puede contemplar otros lienzos de Luca Giordano. El recientemente recuperado San Fernando ante la Virgen, del Museo Municipal (el de la calle Fuencarral) y el Santiago Matamoros de la Iglesia de las Comendadoras de Santiago.

El retablo mayor es de mediados del XVIII del arquitecto Miguel Fernández y el escultor Francisco Gutiérrez, el mismo que hizo el monumento funerario de Fernando VI, en las Salesas Reales, la escultura de la diosa Cibeles o alguna de las figuras que coronan la Puerta de Alcalá.

Son también interesantes los retablos de las capillas y las esculturas, como los dos San Antonio de Padua, de Manuel Pereira. El de la hornacina de la entrada, labrado en piedra y el del altar mayor, de madera. En la Academia de San Fernando, en la calle de Alcalá, se puede ver el San Bruno de Pereira, considerada por muchos la mejor escultura del primer barroco hispano.
A parte de la iglesia, el edificio de la hermandad del Refugio guarda una interesante colección de pintura.
La solución de cúpula encamonada permitía salvar grandes luces con pocos recursos y se convertiría en un modelo repetidamente utilizado en la capital. A pesar de reconocer lo ingenioso de la solución y su bajo coste, extraña que se repitiese una y otra vez, teniendo tan cercano el ejemplo de la sólida cúpula de El Escorial.

En la foto de la dercha se pueden ver recuadradas en rojo, otras iglesias del barrio de Malasaña. Empezando por la izquierda está San Martín. Su interior quedó muy dañado durante la Guerra Civil.
Después está la Iglesia de las Comendadoras de Santiago. Es otra de las joyas del barroco madrileño. Su sacristía es uno de los más bellos y desconocidos interiores eclesiásticos de Madrid.
El tercer recuadro pertenece al más bello campanario de Madrid, el perteneciente a la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat.
San Antonio de los Alemanes es uno de los pocos ejemplos que quedan en Madrid de la rica decoración al fresco que lucían las iglesias barrocas madrileñas.
Para visitarla, lo más recomendable es ir antes o mejor, después de las misas.
Horario de misas: Laborables: 12:00, 19:00. Festivos: 11:30, 12:30
Última edición por gromiko fecha: 10-sep-2008 a las 12:08
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