
Empezado por
charlytect
A mí me gustaba como estaba antes, con su revoco fingido tradicional imitando un despiece de sillares. El problema es que el ladrillo visto que mencionáis alguno no es tal, pues en estos edificios se empleaban ladrillos poco cocidos, de acabado áspero e irregular, lo que garantizaban la buena adherencia del revoco o enfoscado con el que se fueran a tapar. En caso de dejarlos vistos, su degradación se produce muy rápidamente.
Estoy bastante de acuerdo, aunque creo que el revoco que había y que sigue en gran parte del edificio es mejorable.
Lo de dejar los paramentos con el ladrillo al aire en los edificios del barroco madrileño es una moda que dura ya bastantes años y que viene, por una parte, de finales del XIX, con la recuperación del estilo mudejar y la búsqueda de un estilo nacional que se enfrentase a los revivals (sobre todo los estilos Luis XIV y Luis XV) que nos venían de más allá de los Pirineos. Frente a los excesos decorativos de raíz francesa, el neomudejar se impuso rápidamente en Madrid y casi siempre para bien, influyó en los arquitectos de principios del siglo XX. Al quitarles el revoco a los edificios del XVII y XVIII, se perseguía darles una imagen más española, porque se asociaba el ladrillo visto con las tradiciones constructivas nacionales.
Más adelante, la corriente racionalista también apoyó despojar los paramentos verticales de revocos que ocultaban la supuesta nobleza del ladrillo visto.
Y así llegamos hasta hoy, en donde la gente se ha acostumbrado a ver iglesias y palacios con las vergüenzas al aire, creyendo que lo correcto, desde un punto de vista histórico, es dejar el muro con el ladrillo visto. Y no es así.

Empezado por
charlytect
Por cierto, ayer pasé por Tribunal y vi que tras no sé cuántos años de obras que llevan, por fin han retirado el andamio. Para mi sorpresa, han eliminado el revoco de imitación de ladrillo que habíal, que no era original en absoluto pero estaba ejecutado con una perfección absoluta, y lo han sustituido por otro con un despiece de sillares. No queda nada mal, aunque me chirría un poco el color asalmonado que le han dado.

A mí lo que había antes me parecía una aberración. Si la recuperación de las paredes de ladrillo en los edificios históricos estaba basada en mostrar la sinceridad de los materiales (el ladrillo) eliminando aderezos superfluos (el revoco de cal grasa), creo que no hay nada más falso que cubrir una fachada imitando a los humildes ladrillos.
El color que han aplicado en las paredes del antiguo Museo Municipal a mí me parece un poco oscuro, creo que hubiese sido más acertado si hubiesen elegido un tono más claro, dando más luminosidad y contrastando con la piedra. Así lo han hecho recientemente en el Palacio de Parcent, en la calle San Bernardo o incluso creo que hubiese sido una buena elección un revoco blanco, como en su momento hicieron con La iglesia de Nuestra Señora de Motserrat, también en San Bernardo.
En cualquier caso, mil veces mejor ahora que como estaba.
"El sentido común se ha vuelto subversivo"
MARTIN AMIS