Madrid busca su parador
Como si de una extraña casualidad se tratase, los caminos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y del alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón volvieron a cruzarse el pasado jueves.
Mientras ella confesaba su «inmensa alegría» por inaugurar el Parador de Alcalá de Henares, proyecto del que puso la primera piedra en febrero de 2004, al poco de ser elegida presidenta, el alcalde daba un paso adelante para ver cumplido un sueño que persigue desde hace años: que Madrid tenga su propio Parador en un idílico emplazamiento, la Casa de la Carnicería, ubicada en la Plaza Mayor.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de la capital aprobó ese día una modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 que permite que la Casa de la Carnicería tenga uso hotelero, pero manteniendo la titularidad pública.
Según Gallardón, tres son los propósitos de la reforma: fomentar la actividad turística del centro urbano elevando el número de plazas hoteleras para los Juegos Olímpicos de 2016, proteger el patrimonio e impulsar la inversión y la creación de puestos de trabajo.
Lista
Sin embargo, Gallardón no pudo evitar comentar, tras anunciar la modificación, que «sería especialmente gratificante» que el edificio acogiese el primer Parador de la capital española. Y es que, aunque la región cuenta con dos establecimientos de la red (Chinchón y, ahora, Alcalá de Henares) y que ésta tiene 93 Paradores y nueve en cartera, Madrid no parece estar en la lista de futuros emplazamientos.
Ésta no es la primera vez que Gallardón deja entrever su deseo de que la capital tenga su Parador. En enero de 2007, el alcalde encargó a la Consejería de Economía que estudiase la viabilidad de que el edificio, que hasta un año después acogió la Junta Municipal de Centro, se convirtiese en un hotel de lujo. La idea, que volvió a recuperarse en febrero de 2008, fue ceder la Casa de la Carnicería a cambio de un canon y durante un periodo de 30 años.
Entonces, el Consistorio no estaba dispuesto a renunciar a la propiedad de este edificio histórico. Una condición que tendrá que transgredir si, finalmente, acogiese un Parador, ya que todas la edificaciones de la red de Paradores de Turismo son propiedad de Patrimonio del Estado.
A pesar de las espectaculares vistas que ofrecen los balcones del inmueble, lo que puede desalentar a los inversores es la superficie. En 2007, la opción de que Madrid cubriese esta carencia en su planta hotelera fue desestimada por Paradores, que consideró la Casa de la Carnicería demasiado pequeña. En esta ocasión, fuentes de Turespaña, de la que depende Paradores (que sólo se encarga de gestionar los establecimientos), han afirmado que «la decisión depende del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio».
Según la modificación planteada por el Ayuntamiento, la superficie construida suma 6.686 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, un espacio bajo cubierta y dos sótanos. Además, «se planteará la recuperación del patio posterior del edificio, con acceso por la calle Imperial, con la finalidad de volver a su forma original y reconstruir sus fachadas mediante la supresión de los elementos añadidos en las reformas de 1955 y 1984».
La propuesta del Consistorio ha vuelto a levantar ampollas y se ha topado con las críticas de grupos políticos como Izquierda Unida, que ha calificado de «impresentable que se vaya a instalar un hotel de lujo en un distrito que no tiene ni polideportivo y con una clara falta de dotaciones sociales».
Para conocer a su inquilino, aún habrá que esperar. En junio de 2010, el Pleno municipal aprobará la modificación urbanística y se convocará un concurso abierto a operadores públicos y privados. La adjudicación podría producirse en abril o mayo de 2011.
Aunque no se conoce la fecha exacta de edificación, lo que sí se sabe es que la Casa de la Carnicería, que debe su nombre a que desde 1616 fue la sede del Depósito General de Carnes, que abastecía a los mercados y tiendas de la ciudad, fue reconstruida a raíz de un incendio, en 1631. También ha sido Casa de Socorro, tercera Casa Consistorial y Hemeroteca, entre otras.
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