La Biblioteca Regional Joaquín Leguina se encuentra situada en la antigua fábrica de cerveza "El Águila", en el distrito de Arganzuela de Madrid (España). El edificio fue construido entre los años 1912 y 1914 según el proyecto del arquitecto Eugenio Jiménez Corera y ampliado más tarde por Luis Sainz de los Terreros. Actualmente alberga no sólo la Biblioteca sino también el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.
En 1994 la Comunidad de Madrid inició las actuaciones para recuperar el complejo, convocándose un concurso de proyectos que ganaron los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla. El 10 de diciembre de 2002 se abrió la Biblioteca Regional. Unos meses después, el 28 de abril de 2003, el Archivo, ambas instituciones dependientes de la Consejería de la Artes. A la biblioteca se le dio el nombre de "Joaquín Leguina" en recuerdo del primer presidente que tuvo la comunidad autónoma madrileña.
Biblioteca Regional Joaquín Leguina - Wikipedia, la enciclopedia libre
Localización:
Biblioteca Regional de Madrid 'Joaquín Leguina' - Archivo Regional de la Comunidad de Madrid Madrid
Biblioteca regional Joaquín Leguina y Archivo Regional de la Comunidad de Madrid
Antigua Fábrica de Cervezas "El Águila"
General Lacy C/V a Ramírez de Prado, Vara de Rey, 24 y 26, y Bustamante, 14 y 16. Madrid
Arquitectos: Fábrica inicial: Eugenio Jiménez Corera: 1912-1914 (O).
Cocheras, módulos de proceso, bodegas, silos y heladora: Luis Sainz de los Terreros: 1915-1935 (O).
Rehabilitación, reestructuración y ampliación para Biblioteca y Archivo Regionales: Luis Moreno García-Mansilla y Emilio Tuñón Álvarez: Biblioteca 1997 (P) 1998-2001 (O). Archivo 1998 (P) 2000-2002 (O).
Complejo fabril iniciado hacia 1912 según proyecto del arquitecto Jiménez Corera y sucesivamente ampliado por Sáinz de los Terreros. Del conjunto inicial destacan por su valor arquitectónico varias construcciones que hoy perduran: la Maltería, de significativa y contundente arquitectura, compuesto por un cuerpo rectangular y otro cilíndrico rematado por chimenea -el horno de secado-. Aunque presenta detalles neomudéjares, su volumen y tipología se relacionan con modelos fabriles del racionalismo centroeuropeo. Constituye una de las mejores piezas de la arquitectura industrial madrileña del primer cuarto del siglo XX.
El pabellón administrativo ocupa el chaflán del acceso principal es anterior a 1914, exhibe fábricas de ladrillo de cuidada ejecución y decoración neomudéjar con azulejería.
El Módulo de Proceso, construido entre 1914 y 1925 con muros de ladrillo y soportes metálicos, tiene una planta rectangular y define la calle interior con la línea férrea que daba servicio al complejo fabril. Su sugerente fachada es resultado de ampliaciones sucesivas y su estructura arquitectónica se conforma mediante diversas instalaciones, depósitos y conducciones.
La Heladora, de 1925, centrada sobre la parcela, es un contenedor prismático sin estructuras interiores, con cerramiento de ladrillo y grandes huecos rematados por arcos de medio punto.
Dos grupos de Silos de cebada en la calle del General Lacy; el primero, de 1926, con 12 vasos cuadrados de hormigón y ladrillo de 17 m de altura; el segundo, de 1933, con 2 cilindros de chapa de 18 m, sobre basamento de ladrillo y cubierta de pizarra, ofrecen una de las imágenes más contundentes del conjunto y constituyen su posible seña de identidad.
Perdida su actividad fabril en la década de 1980, y a punto de desaparecer, su declaración como Bien de Interés cultural (BIC) protege determinadas edificaciones y maquinaria. La Comunidad de Madrid accede a su propiedad para crear el Centro de las Artes y la Cultura, con ambicioso programa para artes plásticas, escénicas, infraestructuras culturales y comercio del arte. En 1994 convoca concurso de ideas y, tras seleccionar veinte equipos de entre los ciento ochenta y seis presentados, premia la propuesta de Tuñón & Moreno Mansilla.
En 1995 se desiste del Centro de las Artes y se encarga a los ganadores la adaptación del conjunto para Biblioteca y Archivo Regionales.
La Biblioteca sobre la Maltería, situando en ella salas de lectura, hemeroteca y mediateca, y la Heladería con el acceso principal y vestíbulo con pasarelas metálicas exponiendo la maquinaria preexistente. Los Silos metálicos se transforman en depósitos de libros y el edificio de Administración en el Depósito Legal. Un edificio de nueva planta alberga las oficinas administrativas.
El Archivo se organiza en cuatro módulos; dos de ellos, los situados en la esquina nordeste, son de nueva planta en forma de L. Se destinan a depósitos e ingresos y talleres y están construidos con hormigón blanco y doble fachada de vidrio. Las oficinas y zona de usuarios se ubican en el edificio de Proceso y Cocción.
La cafetería, el salón de actos y la sala de exposiciones recuperan las antiguas Bodegas.
He abierto el hilo con encuesta para fomentar el debate
Mi conexión me la está jugando de forma que las fotos irán despacito:
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Última edición por Beni fecha: 23-oct-2009 a las 17:01
Última edición por Beni fecha: 23-oct-2009 a las 19:20
La verdad es que es siempre una buena noticia el reutilizar edificios industriales en este caso este es el resultado de la parte má nueva:
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Última edición por Beni fecha: 23-oct-2009 a las 19:27
A mí me parece de 10, aunque sólo la he visitado una vez, con lo que mi opinión no tiene el mismo peso que la de un usuario habitual.
Con este edificio se inauguraba la relación de Tuñon y Mansilla con Madrid, que espero que vaya más allá del Museo de la Colecciones Reales y del CICCM.
"Si usted cree que la educación es cara, pruebe con la ignorancia"
Derek Bok
Yo le he dado un 9, aunque desde luego recuperar zonas industriales de esta forma siempre es un sobresaliente de 20, a mi me encantó, me parece un edificio sobervio, lo viejo y lo nuevo
Un buen ejemplo de acertada fusión entre lo antiguo y lo moderno.
A destacar para mi gusto, la zona que recuerda a una antigua estación de tren:
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Un 10 rotundísimo, y un ejemplo de libro de integración de arquitecturas radicalmente distintas, en un mismo cuerpo (junto con el Caixafórum).
Si en lugar de estar en Madrid, estuviese en París, posiblemente estaría mucho más ponderado.![]()
Gracias por las fotos Bor, muy buenas
Tienes razón Ribereño, ya se comentó que incluso el estar un poco fuera del casco histórico le perjudica pues no se da a conocer de la misma forma que digamos el Caixaforum
Adoro estas actuaciones que rescatan viejas fábricas -qué bonitas eran antes y que esperpénticas son ahora- para hacer equipamientos de alta calidad, equilibrando lo vanguardista con lo clásico.
Soy un enamorado de esto, tal vez, lo que más me gusta de la arquitectura.
Esta biblioteca ha quedado fantástica.
Por cierto, me recuerda más al CaixaFòrum de BCN que al de Madrid.
El de BCN es un edificio antigua fábrica muy parecido a este, y las actuaciones son también muy modernas, sobrias y bien encajadas.
El de Madrid, por contra, más que sobrio, lo veo muy artístico, un concepto de arquitectura muy diferente y realmente espectacular...
Nada, solo un comentario
Saludos.