Que a estas alturas no sepan qué exponer en este espacio, es una muestra más de la inexistencia de un proyecto museográfico serio cuando se abordó la ampliación. Una vergüenza.
Dentro del cúmulo de torpezas y despropósitos asociados a nuestro museo y su ampliación (y no sólo a la ampliación), sería estupendo que llevasen a este edificio el Centro de Estudios, que actualmente se ubica en el Casón, y así se recuperaría para su visión pública uno de los frescos mas bellos de Madrid, el que pintó Luca Giordano a finales del XVII para exaltar las glorias de la monarquía española.
En el Casón se podría instalar, por ejemplo, la pintura italiana y francesa del XVII, escuelas que nunca han tenido una fácil conexión con el discurso general del museo.
"El sentido común se ha vuelto subversivo"
MARTIN AMIS