Catedral magistral de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares
De las tres que hay en la Comunidad de Madrid es sin duda la más antigua y valiosa. Está consagrada a los santos niños Justo y Pastor, niños mártires que fueron ajusticiados en la vecina localidad de Tielmes en el año 304. Con la reconquista, en el siglo XII se levanta una iglesia a la que se van sumando añadidos hasta finales del siglo XV en que tiene el rango de colegiata. Es en este momento, en la edad de oro de Alcalá de Henares, cuando el cardenal Cisneros decide levantar un nuevo templo. Alcalá de Henares fue sede de la diócesis Complutense entre el siglo V y el año 1099, pero luego pierde el rango y no se restaura hasta 1991. Tiene el título de "Catedral magistral", título que en todo el mundo sólo tiene también San Pedro de Lovaina en Bélgica, y obliga a que todos sus canónigos sean doctores de teología.
Por tanto se construye como iglesia y no como catedral, pero aún así la iglesia más importante de una ciudad como Alcalá de Henares en pleno apogeo con Cisneros y la Universidad, no es una iglesia cualquiera. Es un templo de estilo gótico isabelino, que se combina también con motivos renacentistas. El maestro de obras fue Pedro Gumiel, arquitecto de Alcalá de Henares, y las obras se hicieron entre 1497 y 1514, aunque algunos atribuyen la obra a los hermanos Egas. Desgraciadamente al estallar la Guerra Civil, la catedral es saqueada e incendiada por masas incontroladas, dejándola desnuda de sus riquezas, desaparecieron los retablos, las reliquias, y se vino abajo alguna bóveda.
Planta de la catedral magistral. 3 naves, con girola detrás del ábside, claustro al sur. Como se ve, toda ella con contrafuertes al exterior. Sus dimensiones son 68 metros de longitud por 25 de anchura.
Esta es la única imagen que no es mía, es de fuenterrebollo. Aquí se ve el lado norte de la catedral, los contrafuertes a lo largo de todo el muro, una sencillísima puerta y la pared en general muy restaurada, este lado fue el que más sufrió durante la guerra.
La cabecera con contrafuertes, y la torre de fondo.
La torre es renacentista, construida entre 1528 y 1618, que evidencia el sobrio estilo herreriano, incluido el chapitel de pizarra que la remata y la decoración de bolas en el cuerpo superior.
La portada principal es el único atisbo de decoración al exterior.
Es de estilo isabelino, este gótico final con influencia de los países flamencos. La puerta formada por arcos carpaneles, otro trilobulado y finalmente un remate de alfiz escalonado.
Detalle de la decoración: a la derecha, esta decoración de cuerdas anudadas es en realidad el cordón franciscano, presente en todas las obras cisnerianas. A la izquierda, decoración a candellieri renacentista, con un eje de simetría.
En el interior es un elegante gótico final. Al fondo se ve la reja renacentista del coro, lo único que se conserva del saqueo.
En una de las naves laterales se ven las capillas, las bóvedas más sencillas y la curva que hace la girola.
Las bóvedas de terceletes de la nave central. Una de sus características es el contraste entre los nervios de piedra y los plementos de las bóvedas y los muros lisos enlucidos de blanco. También es algo bastante habitual en el estilo manuelino.
Como se ve el alzado es en dos cuerpos, los pilares fasciculados soportan arcos formeros apuntados de gran altura que dan acceso a las naves laterales, y pequeñas ventanas. La iluminación sin embargo no es escasa, porque también entra por las naves laterales.
Una capilla lateral, con formas renacentistas.
La girola se compone de una alternancia de tramos rectangulares y triangulares, solución procedente de la catedral de Toledo. en la parte posterior del muro del ábside, hay una serie de entradas a la cripta donde están los niños mártires. Son de estilo plenamente renacentista, de principios del siglo XVI.
En grandes tableros de alabastro (creo que es alabastro) están representados capítulos del martirio de Justo y Pastor, encuadrados por pilastras corintias, un frontón triangular y representaciones alegóricas de las virtudes.
Decoración de ángeles en las enjutas.
Un altar renacentista en el muro de la girola.
El claustro fue rehecho a principios del siglo XVII, herreriano muy sobrio de un solo piso.
