Un cáliz de valor artístico y emocional para la diócesis se expone ya en el Secretum. El Ayuntamiento inicia la restauración de algunas obras.
El Museo Diocesano de Jaca incorpora más piezas a su valiosa colección del románico. En mayo se sumó el capitel del Rey David que, según explica la directora del Museo, Belén Luque, «ha atraído a mucha gente, ya que algunas personas han vuelto al museo para ver esa pieza excepcional del arte románico español». Ahora, un cáliz del siglo XX de gran valor artístico, y sobre todo emocional para la Diócesis de Jaca, se expone en el Secretum, la caja fuerte de la catedral. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Jaca tiene previsto iniciar la restauración de los capitales románicos que se encontraban en la casa consistorial para que formen parte de la exposición permanente.
El Museo Diocesano de Jaca, que inauguraron el 9 de febrero de 2010 los Príncipes de Asturias en la apertura del Año Jacobeo tras siete años se restauración, muestra ya 120 piezas que componen una de las colecciones más relevantes del románico. La última en incorporarse es un cáliz del siglo XX que el que fuera obispo de Jaca y Cardenal de Sevilla, Bueno Monreal, le regaló a Enrique Ayarra, organista de la catedral de Sevilla y natural de Jaca. Según explica Luque, «este prometió a Monreal que si cumplía los 50 años, sus bodas de oro como sacerdote, lo regalaría a la catedral de Jaca. Y así ha sido».
Ahora, se ha ubicado en el Secretum, junto a otras piezas de orfebrería como el cáliz de la iglesia de Lanuza, la cruz parroquial y el copón de la iglesia de Bagüés así como la custodia de la Minerva de la Catedral de Jaca, que son las piezas más valiosas.
El Ayuntamiento de Jaca «va a empezar la restauración de los capiteles románicos que poseen y que pasaran a ingresar en los fondos del museo, así que poco a poco, la colección se esta enriqueciendo», apunta Luque. En este sentido, se refiere a las piezas del siglo XI, que se encontraban en las escaleras de acceso al Salón de Ciento de las que se sabe con seguridad que proceden de la catedral de Jaca, aunque se desconoce si formaban parte del claustro. Bajo el altar del Pilar de la misma catedral, hay dos capitales de gran calidad, que podrían tener idéntica procedencia. Estos también se recuperarán para incorporarlos a la exposición.
El Museo Diocesano de Jaca, por tanto, continúa sus trabajos de restauración de su colección, más amplia de la que está expuesta actualmente con el objetivo de mejorarla y cambiar algunas obras. «La idea es que los visitantes puedan volver y encontrar obras piezas», comenta Luque.
«Este año planificaremos las restauraciones, pero hay que tener en cuenta que contamos con el inconveniente de que todo el dinero dedicado a estos trabajos sale de las entradas al museo. Por los tanto, hay que seguir agradeciendo al público su respaldo y apoyo, y que cada uno de los visitantes piense que con su entrada se ha financiado una parte de una restauración», detalla la directora. Este año ha sido el capitel del Rey David y para el próximo «habrá alguna sorpresa de capiteles que esperamos trasladar al museo», avanza.
El nuevo cáliz se puede ver en el Secretum
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En cuanto a las visitas al museo, la directora se muestra contenta, porque «las estadísticas han sido las mismas que las de julio del año pasado, que estaba recién inaugurado». Desde la apertura al público, el 1 de marzo de 2010 hasta finales de año, se contabilizaron 35.000 visitantes. La afluencia durante el verano esta siendo «muy importante» y una vez finalice el mes de agosto «habrá que hacer balance y preparar ya la temporada de esquí», concluye.