Llegamos al Pont de les Flors, puente ligero decorado con flores y con pasos peatonales en madera. Su mantenimiento no es barato precisamente, pero es un capricho de la mujer que es elegida alcaldesa desde hace casi 18 años, así que toca aguantarse.
Más jardin para llegar el Pont de la Mar, en su dia atravesado por tranvias y que fue peatonalizado con grandes escalinatas. Aqui se empeiza a ver parte de la intención del proyecto de Bofill en los 80 para dotar al antiguo cauce de agua para no olvidar donde estamos.
![]()




Responder Con Cita















































