El estadio municipal de Braga, en Portugal, fué contruido en 2004 por Eduardo Souto de Moura. Es uno de los siete nuevos estadios que Portugal construyó con ocasión del Campeonato de Europa de Fútbol del 2004 y sin duda alguna ha sido definido como el más espectacular. Fue designado por la UEFA como una de las obras más interesantes en el panorama de las estructuras deportivas. Éste proyecto, innovador por sus aspectos formales y por las elecciones constructivas, ha ganado el 47º Premio FAD de Arquitectura 2005.
El estadio forma casi un todo con el paisaje que le rodea, puesto que ha surgido donde en otro tiempo existía una cantera, (la cantera de granito de Dume) precisamente en la ladera del Monte Castro. Se trata del primer proyecto arquitectónicamente relevante realizado en el área de las canteras en desuso en esta zona de Portugal rica en granito.
Su estructura de cemento armado define con líneas sobrias las dos tribunas. Tres galerías circulares atraviesan el graderío, lo que permite atravesarlo fácilmente. La ausencia de otras tribunas en los otros dos lados hace que el estadio esté más abierto hacia el exterior con respecto a las estructuras análogas, y permite un agradable intercambio visual con el paisaje circundante.
Otra peculiaridad del estadio es la cubierta del campo de fútbol, formada por una serie de cables (con una luz de 220 metros) que se extienden entre las dos tribunas, creando una verdadera trama. El resultado es una estructura suspendida, que da un toque de ligereza al complejo de cemento armado y, sobre todo por la noche, parece disolverse, dejando entrever el cielo y la montaña en la que el estadio está integrado.
La imagen es también la de una escultura arcaica, y de hecho, el arquitecto parece haberse inspirado en los antiguos puentes incas del Perú, realizados con cuerda. Es sobre todo de noche, cuando está iluminado, cuando el estadio presenta su aspecto más sugestivo, enfatizando sus características tridimensionales. El objetivo del arquitecto y de los clientes ha sido crear un punto de referencia en el paisaje construido de esta región, a través de una obra capaz de ejercer una cierta fuerza atractiva, no solo por las actividades que albergaría, sino por su especial geometría y por las peculiaridades de su estructura. No por casualidad, en algunos puntos de las tribunas, una serie de aberturas y soluciones estudiadas ad hoc permiten disfrutar de espectaculares escorzos sobre la arquitectura y sobre el paisaje.
En este estadio, además, los espectadores pueden gozar de una magnífica vista del terreno de juego, precisamente porque todos los asientos están concentrados en las dos empinadas tribunas que se desarrollan a lo largo de los lados mayores del solar.
La opinión que me merece este edificio es muy buena. Creo que para ser un estadio se desmarca mucho de lo habitual i crea una obra de arte. Supongo que le faltará aprovechar el espacio de debajo de las gradas, pero és una cosa que passa en todos los estadios.
Pues sí, aunque a primera vista lo ves raro está claro que está muy bien diseñado.
Fue una de las sorpresas más agradables de aquella Eurocopa (porque de lo deportivo mejor no hablar)
Efectivamente, el estadio es original y está muy bien hecho. Y para faltarle los fondos (porque, para mi, un estadio sin fondos queda bastante descompensado estéticamente) tiene una estética admirable.
fíjate si esta aprovechado, que el terreno de juego es una plataforma de hormigón que cubre el aparcamiento. Tiene varios accesos a distintas alturas, tanto desde arriba en la montaña como el subterráneo.La opinión que me merece este edificio es muy buena. Creo que para ser un estadio se desmarca mucho de lo habitual i crea una obra de arte. Supongo que le faltará aprovechar el espacio de debajo de las gradas, pero és una cosa que passa en todos los estadios.
Es una obra espectacular pero a mi lo de los fondos en un campo de fútbol es fundamental, si no parece que juegas en un campo de tercera -con todos mis respetos-
El tema de los fondos es muy importante, sí. No hay más que ver el cambio que pegó el estadio de Riazor, en La Coruña, cuando se le hizo la reforma.
Estuve en Porto de viaje de estudios i fuímos a Braga a visitar el estadio. Senzilamente genial, es increíble. Pondré fotos mias cuando tenga tiempo. Dos de las cosas más impresionantes son la ingenieria de los tirantes de las cubiertas, y el sistema de recogida de aguas de éstas.