Aparte de las limitaciones del Madrid Arena ya señaladas a mí me pareció decepcionante en lo escénico y en lo musical. Quizás sea porque esperaba mucho, ya que junto con Pelléas et Mélisande de Debussy y Diálogos de Carmelitas de Poulenc es una de mis óperas favoritas del siglo XX.
Estoy acostumbrado a la versión de Kent Nagano que tengo desde hace años. Y además, tengo que reconocer que los gestos crispantes de Sylvain Cambreling me ponen un poco nervioso. También quedaba muy lejos la versión que hace de San Francisco, Alejandro Marco-Buhrmester y es que tener como versión de referencia la de José van Dam debe ser muy duro. El ángel que hizo Camilla Tilling me pareció lo mejor de la noche. Era hipnótico y no tenía nada que envidiar a la de Upshaw del disco.
Y en lo escénico, era básicamente una versión en concierto con lucecitas de fondo. Muy pobre y cansino. Me resultan más excitantes y motivadores las luces de la tienda Desigual de Callao. Al menos la jaula de las palomas resultaba un elemento muy atractivo, recordaba a Pepe Espaliú, aunque su presencia constante le restaba interés.
Creo que lo ideal hubiese sido traer la histórica versión que hizo Peter Sellars o si querían una versión sosegada que le hubiesen encargado a Robert Wilson una nueva producción, que le va como anillo al dedo.
Y si quieren salir del Real, estupendo, pero que lo hagan en un sitio con unas condiciones mínimas.
"Si usted cree que la educación es cara, pruebe con la ignorancia"
Derek Bok