De todos los elementos Expo que aun quedan en pie, uno de los que mas cariño tengo es el Telecabina.
Me parece (a pesar de nadar contracorriente) que será un error de consideración eliminarlo del paisaje urbano de la ciudad, mas aun cuando esta ciudad tiene y debe decir mucho en los próximos años: Capitalidad cultural, Floralia y Olimpiadas.
Si estos eventos parecen quedar lejos, mas cercana esta la hipotética fecha en que Ibercaja y Cai, tendrán por fin la vergüenza de abrir sus respectivos museos, y que coincidiendo con la apertura del centro empresarial y las obras en ejecución de la Milla Digital, formarán un eje de un tremendo potencial turístico y profesional que hará que le vuelvan las miradas hacia este nuevo centro de la ciudad.
Con todo esto, plantear el cierre del telecabina a final de temporada, sin haber evaluado estas variante, me parece un error de bulto que la ciudad no puede ni siquiera considerar.
Este es el planteamiento, porque de todo esto y viendo el mínimo o nulo “movimiento” de los actores principales, a uno le da por pensar en voz alta si realmente desde la empresa gestora del telecabina se está haciendo algo, (aunque mínimo) para sacar la cabeza a flote en tiempos de crisis…
Es solo eso, una reflexión sin mala intención, pero con la aparente dejadez, abandono y pasotismo de la empresa y ante la nula iniciativa para idear un plan de potenciación del propio telecabina, a mi solo me cabe preguntar si ya han echado los brazos abajo y se están dejando llevar irremediablemente cuesta abajo.
Sería una pena que fuera así. De momento nos consta que se han cerrado en banda para la realización de algunos proyectos que se le propusieron hace un tiempo y que si se han llevado a cabo en otras instalaciones de la propia expo.