Dragados frena la producción en taller del tablero del puente por impagos.
La obra está fuera de plazo y surgen otra vez problemas de financiación, que impiden su culminación en 2012.
La obra del segundo puente de Cádiz está fuera de plazo. Resulta técnicamente imposible su culminación para octubre de 2012 como se había previsto tras ser reprogramada en enero de este año. Los ingenieros trataron entonces de ajustar al máximo el calendario con el fin de recuperar el tiempo perdido que acumuló el proyecto durante el verano de 2010 a raíz de los cuatro meses de parón que generó tanto el impago de dos certificaciones de obra a Dragados como el anuncio de los recortes presupuestarios orquestados por el Gobierno socialista.
El nuevo escenario dibujado por los responsables técnicos y políticos de la obra incluía la culminación a lo largo de este año del tramo que comienza en la orilla de Cádiz (572 metros) y, al mismo tiempo, el inicio en La Cabezuela del montaje de la estructura atirantada (1.180 metros). Además, estaba prevista la colocación de la losa de hormigón en el trazado que discurre entre el nudo del Río San Pedro y las naves de Dragados Offshore. Estas previsiones no se han cumplido en absoluto.
El presidente de Diputación y alcalde de San Fernando, el popular José Loaiza, ha sido el primero en confirmar que la obra más emblemática del Bicentenario no estará lista para su fecha. No le falta razón, ni tampoco información. Este periódico ha podido saber que, de nuevo, la financiación de la obra está detrás de su retraso a pesar de los anuncios de tranquilidad, confianza y seguridad en el proyecto que lanzó a mediados de agosto el secretario de Estado de Infraestructuras del Ministerio, Víctor Morlán.
La empresa adjudicataria de la obra, Dragados, no ha paralizado los trabajos pero sí los ha ralentizado. El Ministerio de Fomento salvó entre junio y agosto de 2011 uno de los contratiempos más engorrosos que hacía peligrar el proyecto. Dragados reclamó el pago a la Junta de 20 millones de euros correspondientes a la instalación en el tablero de la plataforma tranviaria. La Junta reconoció que no tenía recursos y Dragados hizo un nuevo amago de parón, pero fue Fomento quien salió al rescate y asumió el pago. El secretario de Estado lo confirmó en agosto y el vicepresidente del Gobierno, Manuel Chaves, lo ratificó en septiembre cuando visitó las obras y asistió al primer empuje del tablero en la orilla de Cádiz.
Sin embargo, la realidad es bien distinta. Fomento acumula una deuda de algo más de 40 millones de euros con Dragados, lo que ha provocado que la adjudicataria haya ordenado a varias subcontratas que frenen temporalmente la construcción de estructuras metálicas en los talleres hasta nueva orden. Fuentes vinculadas al gabinete de Fomento saliente han señalado a LA VOZ que Dragados espera ahora a los nuevos gestores del Ministerio para reprogramar la obra, buscar una nueva fecha de terminación y, sobre todo, zanjar pagos.

http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/2...-20111222.html
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