Los expertos ven más factible localizar almacenamientos que grandes bolsas y dicen que podría ser más rentable.
La multinacional española Repsol no quiere quedarse atrás en la carrera que han emprendido las empresas del mercado de hidrocarburos para investigar la existencia de grandes yacimientos de gas en la provincia de Huesca y acaba de obtener un segundo permiso para estudiar una amplia zona de la comarca de la Jacetania denominada Berdún.
El consejero de Industria, Arturo Aliaga, explicó ayer que el Consejo de Gobierno aprobó el martes este último permiso a la empresa Repsol Investigaciones Pretolíferas S. A. para realizar estudios geológicos, sísmicos, geoquímicos y ambientales durante seis años en un área de 75.850 metros cuadrados que abarca los municipios de Ansó, Valle de Hecho, Aragüés del Puerto, Jaca, Aísa, Borau, Jaca, Santa Cilia, Puente la Reina, Canal de Berdún, Bailo y Santa Cruz de la Serós. También incluye Las Peñas de Riglos, en La Hoya. La inversión prevista para los próximos tres años se acerca a los 3 millones de euros.
Con esta, la multinacional española ya tiene dos autorizaciones en vigor porque en julio obtuvo la de Turbón, en la Ribagorza. Además, está pendiente de lograr una nueva para una zona del Alto Gállego (Biescas). Así las cosas, la provincia suma ya nueve investigaciones autorizadas a las compañías Repsol, Serica Energy Ibérica y Pyrenees Energy Spain, con una previsión de inversión global de unos 10 millones de euros.
Aliaga valoró positivamente el creciente interés de estas empresas en buscar hidrocarburos en Huesca y les deseó «suerte». Además, recordó que en la provincia ya hubo un importante yacimiento en el Serrablo. Desde Industria también confirmaron que todas las compañías están cumpliendo sus planes de inversiones «porque si no lo hacen, los permisos caducan a los 3 años y hasta ahora no se ha retirado ninguno».
«Sería una gran sorpresa»
El consejero no se atrevió a pronosticar la posible existencia de yacimientos, pero tampoco Javier San Román, experto en la materia y presidente del Colegio de Geólogos de Aragón. A su juicio, el hallazgo de grandes bolsas de gas sería una gran sorpresa «porque ya se investigó mucho en los años 70 y 80 en el Prepirineo y si hubiera algo importante, ya se habría descubierto». No obstante, también subrayó que la tecnología actual ofrece muchas más posibilidades que los perfiles sísmicos y sondeos que se realizaron entonces en Graus, Benabarre, Hoz de Barbastro o Bierge, por ejemplo.
San Román no fue tan contundente al descartar la existencia de pozos donde pudo haber gas en su día y que podrían ser ahora reutilizados como almacenes naturales, «que son los más seguros», recalcó. Y de hecho aseguró que las empresas cada vez están más interesadas en ello «porque tener almacenado gas para abastecer a España durante 2 meses por un conflicto en los países que te suministran, por ejemplo, supone una reserva estratégica».
Por ello, cree que quizá alguna de las compañías que han obtenido permisos de investigación en Huesca «más que buscar mucho gas para sacar, quizá estén pensando más en hallar pozos así porque con el encarecimiento de los combustibles, lo que en su momento no se consideraba rentable, de repente puede serlo ahora». Y citó el ejemplo del proyecto 'Castor' que pretende almacenar gas en un viejo yacimiento de petróleo en el Delta del Ebro y que va a costar 1.600 millones de euros.