c. fernández
Son momentos duros para los ayuntamientos. En Bargas se ha seguido una política de austeridad sin mermar los servicios que se prestan a los ciudadanos. Además, se han impulsado infraestructuras para, mirando hacia el futuro, no haya problemas a la hora, por ejemplo, de conseguir plaza en un colegio público o en escuelas infantiles.
¿Qué balance haría de estos cuatro años?
Es enormemente positivo, con independencia de la situación difícil que se está viviendo. La bajada de ingresos en los ayuntamientos ha dificultado algunos proyectos, sobre todo del día a día. En estos dos últimos años de crisis profunda hemos conseguido, en un ayuntamiento con una serie de elementos de ajuste económico, empezar a enderezar la situación. El 31 de diciembre de 2010 con la liquidación del presupuesto implica que podemos presentarnos a la próxima legislatura diciendo que hemos cumplido lo que hemos prometido y a su vez que tenemos un ayuntamiento con muchas dificultades, pero saneado económicamente. Estamos hablando de un endeudamiento a 31 de diciembre del 20,5% que, con independencia de que en este año 2011 solicitemos algún tipo de crédito más, nos dejaría aproximadamente en el 39% de endeudamiento. Da una cierta tranquilidad para afrontar el futuro.
Dice que han cumplido lo que habían prometido. ¿En qué se refleja?
Han sido inversiones importantes como el cuartel de la Guardia Civil con el que hemos firmado un protocolo con el Ministerio y la Dirección General, como el centro de salud que hemos presentado y va a ser una importante inversión. Hemos realizado un nuevo colegio, el segundo público en Bargas; además está en funcionamiento desde hace dos años la residencia de la tercera edad, con 120 plazas de carácter público y pionera en la región en el tipo de construcción que se ha hecho. Hemos ejecutado una nueva escuela infantil con más de 100 plazas que supone duplicar las posibilidades para que no exista lista de espera en los niños de 0 a 3 años. Hay que añadir un nuevo centro de día que también ha duplicado la oferta para la gente mayor.
En materia hidráulica, ¿cuales han sido las mejoras?
Se han mejorado las infraestructuras básicas de agua y saneamiento, como se viene haciendo cada legislatura. Además, se ha construido un nuevo depósito regulador tanto para el casco urbano como para las urbanizaciones. Es el tercero nuevo que se desarrolla.
¿En medio ambiente?
Además del punto limpio hemos recuperado medioambientalmente dos fuentes históricas en Bargas: la del Caño, ya inaugurada, y la fuente Peña. Se ha intervenido en las fuentes, en su entorno y además se han recuperado unos depósitos que existían semisubterráneos. El agua de esas fuentes que mana de forma natural se puede trasladar a riegos e instalaciones deportivas cercanas.
En Bargas también se ha dado un impulso a las instalaciones deportivas.
Hemos cerrado una pista cubierta que teníamos y poseemos seis pistas de pádel de las cuales cuatro están ejecutadas y dos en ejecución.
Además en la localidad se han creado otras infraestructuras sociales.
Se ha realizado un nuevo centro cívico para las urbanizaciones, además de ese segundo colegio público, que hemos hecho en ‘Las Perdices’ y que va a permitir que podamos seguir articulando las once urbanizaciones que tenemos. Se ha ejecutado, además, en esta legislatura un nuevo ferial con un coste de cerca de un millón y medio de euros que va a ser polivalente, tanto para las ferias anuales como para una ampliación de un parque público cercano y se pueda usar de manera regular.
A groso modo ¿cómo definiría este mandato?
En definitiva hemos dado un repaso importante a las inversiones del día a día de nuestros ciudadanos manteniendo el Ayuntamiento con una austeridad evidente y un gasto asumible lo que nos permite enfocar el futuro y la próxima legislatura en la misma senda de modernidad que llevamos unos años haciendo.
En materia de empleo, ¿cómo ha intentado solventar Bargas esa problemática social que se está viviendo?
Ligándolo con lo que han sido en estos cuatro años y los cuatro años futuros, el tema estrella no puede no puede ser otro en estos momentos que el del empleo. Tiene que ser el tema fundamental y de fondo para afrontar estos próximos cuatros años. Para ello hay varios mecanismo, uno básico, que es el del suelo industrial. En la anterior legislatura me comprometí con mis vecinos a que íbamos a recalificar un número importante de suelo industrial. Eso se ha realizado. Hay 1,5 millones de metros cuadrados brutos que eran rústicos y ha costado mucho recalificarlos porque algunos tenían cuestiones de especial protección. Se ubican en la zona Norte del municipio, pero lo hemos logrado. Está ya recalificado. El verano pasado aprobamos ya el Proyecto de Actuación Urbanística (PAU) y nos queda prácticamente la reparcelación administrativa. Bargas es un referente residencial en la comarca y la provincia. Tenemos un casco urbano y once urbanizaciones muy cuidadas, podemos decir que se vive bien y con una cierta calidad de vida en la medida que tenemos la garantía de unos servicios modernos y a pie de viviendas. Siempre nos ha faltado la otra pata del asunto que es el suelo industrial.
Además existe un acuerdo político en este asunto, ¿verdad?
El acuerdo político que hace quince días hemos adoptado con el presidente José María Barreda por el cual la Junta se compromete a intervenir en el polígono de Bargas nos llena de esperanza y de satisfacción y seguridad. En unos momentos de horas bajas industrialmente hablando y que la iniciativa privada tiene sus dificultades evidentes, la posibilidad de que entre la administración regional en este tema nos da la seguridad de que ese polígono, en esta legislatura que viene, vamos a ponerlo en funcionamiento seguro. Ese va a ser el objetivo principal para mí y para mi equipo en la próxima legislatura.
Junto con el impulso al polígono, se ha dado empleo a través de diferentes planes.
Esa actividad que es la que va a determinar a medio y largo plazo las posibilidades de empleo. Es verdad que en Bargas ha crecido el desempleo. Estamos por debajo de la media nacional y regional, pero para mí, mientras haya un número importante de personas en paro, tiene tanta importancia como cualquier otra. El polígono va a generar esas posibilidades de empleo. Con independencia de eso, que va a resolver de forma definitiva el tema de empleo en Bargas y en la comarca, vamos a seguir manteniendo los planes de empleo con la comunidad autónoma. En estos últimos cuatro años casi 600 familias se han beneficiado de la ayuda del gobierno local y el gobierno regional en los planes de empleo. Por primera vez en 2010 pusimos en marcha un plan de empleo joven dedicado a los chicos y chicas menores de 25 años a los que no les afectaba el otro plan de empleo con un resultado excelente.
Vamos a seguir por esa línea creando el plan de empleo joven del propio ayuntamiento que proseguirá durante 2011. También por primera vez en Bargas, en esta última legislatura, hemos puesto en marcha una escuela taller con el apoyo del Gobierno regional, con 17 jóvenes para formarse y actuar en iniciativa pública. En esa línea vamos a continuar: articulando los planes de empleo que permiten no resolver de forma definitiva ninguna situación, pero sí paliar la situación difícil de muchas familias en paro además de un nuevo plan joven y el polígono que es la base del futuro de Bargas, no solo para salir de la crisis, sino para nuevas generaciones y que el municipio sea ese referente en suelo industrial.
Con ese nuevo polígono industrial en marcha, ¿se ha previsto el crecimiento poblacional del municipio?
Para ese crecimiento de Bargas futuro estamos dando el último repaso al nuevo Plan General. Aprovechamos estos años de tranquilidad urbanística para reordenar nuestro planeamiento urbanístico. El Plan de Ordenación Municipal (POM) espero que en mes, mes y medio podamos sacarlo a información pública para la participación de los ciudadanos. En él se va a diseñar el crecimiento futuro de Bargas a 20 ó 25 años, donde uno de los elementos fundamentales va a ser el suelo industrial y la capacidad de tener unas posibilidades enormes. El suelo industrial está ubicado en un lugar óptimo, no sólo por la zona del municipio sino por las comunicaciones que va a tener. Pocos polígonos industriales de la región pueden decir que tienen una autovía A-42; al lado, la de peaje, AP-41; una autovía que pasa por las faldas del propio polígono, que es la A-40 y, si fuera poco, la Ronda Suroeste, que muere o nace en Bargas, está a los pies del polígono.
¿Será logístico?
Este polígono nacerá con posibilidades enormes. Tiene que ser una mezcla de logística y de industria grande y pequeña que se tendrán que ir ajustando en estos momentos de dificultades económicas a la demanda que exista. Tenemos que ser optimistas y pensar en un número importante de puestos de trabajo, no sólo en Bargas, sino para la gente de fuera, que pueda absorberlo.
Esta zona industrial se sitúa en un enclave importante de comunicaciones, entre ellas la Ronda Suroeste. ¿Cómo ha beneficiado esta infraestructura al municipio?
Hemos luchado por ella. Sabíamos que esa Ronda Suroeste es una ronda de circunvalación de Bargas en una de las partes. Permite la interconexión con el Sur de la provincia, el acceso a la ciudad de Toledo por lugares distintos al actual y va a permitir, en el futuro, ese movimiento industrial, porque ya nos preocupamos mucho que su ubicación fuera al lado del suelo industrial. Está suponiendo un desahogo importante y es un elemento esencial. Ya he planteado al Gobierno autónomo la posibilidad de algún entronque más en el Sur de Bargas. Es posible y el proyecto esta hecho así. Un ramal que articule el Sur con la propia ronda y se mejorarán los accesos.
En vivienda Bargas ha crecido mucho. Una de las nuevas iniciativas es el impulso a lo público con la construcción de las VPP en la calle Comercio.
El desarrollo de Bargas ha sido importante y no me canso de demostrar que ha sido sostenible y moderado. En las legislaturas pasadas de bonanza hemos rechazado más proyectos urbanísticos que los que hemos aprobado. Siempre he tenido claro que queremos seguir manteniendo las esencias y tradiciones sin perderlas. No me gustaría hacer de Bargas un lugar de paso y hay que procurar que la gente que viva aquí lo haga en condiciones y con los servicios mejores que puedan tener para vivir lo mejor que se pueda. Hay que huir de los aluviones. Queremos desarrollar la vivienda pública. En estos últimos cuatro años la Junta ha adjudicado 66 públicas privadas, que se está iniciando su construcción. Creo que es insuficiente y por ello el Ayuntamiento hace tres meses ha adquirido un solar en el casco urbano para construir, en un futuro, vivienda pública mayoritariamente para jóvenes y un aparcamiento subterráneo público en el mismo solar para los vecinos y, sobre todo, para una zona muy sensible comercialmente hablando. En estos momentos estamos elaborando el pliego de condiciones que nos permita sacar a licitación la obra de las viviendas y el parking.
Además está pendiente el nuevo Acuartelamiento de la Guardia Civil. ¿Han comenzado las obras?
Uno de los compromisos de la Dirección General de la Guardia Civil era hacer el proyecto, que están terminando. El Ayuntamiento ha ayudado en temas topográficos y de estructuras. Creo que es una de esas inversiones estratégicas que en Bargas había que hacer, esa realidad de aumentar la seguridad. Somos de los municipios de la Sagra con menor tasa de delincuencia, que va unido a ese modelo de ciudad que tenemos. Mantener eso es una cuestión de coordinación entre la Policía Local y fundamentalmente la Guardia Civil. La idea es no sólo apuntalar esa presencia de la Benemérita sino multiplicarla con nuevos servicios y secciones y el número de agentes que prestarían servicio. Para eso se necesita de un cuartel nuevo, dado que el actual está obsoleto. En eso estamos, esperando el proyecto para estudiar cómo afrontamos la financiación y hacer las obras.
¿Cuales serían las necesidades de Bargas de cara a los próximos años?
Siempre hemos estado uno o dos pasos por delante de las necesidades que un desarrollo, aunque sea moderado de población, precisa. En cualquier área hay inversiones pendientes. En infantil hemos doblado la capacidad de acoger a niños de 0 a 3 años, no hay lista de espera, pero se anuncia que lo va a haber en uno o dos años. Tenemos que invertir en más escuelas y plazas infantiles. Con el nuevo colegio púbico hemos resuelto el problemas del número de plazas, pero tenemos que empezar a plantearnos ese crecimiento de niños de tres años en adelante y nuevas plazas escolares que den servicio público de calidad. En materia de jóvenes, tenemos un centro joven, pero su actividad y dinámica obliga a una ampliación. En mayores existe un excelente centro de día que se ha multiplicado por dos, pero como también acceden otros municipios de la zona, ya hay lista de espera y nos obliga a aumentar nuestras plazas de centro de día y contamos ya un proyecto elaborado para una nueva infraestructura. Además se encuentran los servicios sociales que son múltiples y numerosos: tenemos casi 40 familias con ayuda a domicilio, un número similar en teleasistencia y hemos creado un servicio de comida a domicilio para personas que están solas. Todos estos servicios de calidad necesitan una ampliación que gestionaremos con el Gobierno regional en la próxima legislatura. Cuando las administraciones van de la mano para invertir en servicios redunda en los ciudadanos.
Esta es su cuarta legislatura como alcalde de Bargas y se presenta como candidato a la Alcaldía el 22 de mayo. ¿Qué le anima a seguir?
El 22 de mayo los ciudadanos decidirán si quieren mantener el proyecto de modernización que estamos haciendo desde hace unos años. Me parecería una pena que eso se parara. Nadie sobra, esto no es un mérito mío. Si tengo alguno es incorporar a todo el ayuntamiento, a los concejales, a toda la gente de Bargas en un proyecto que redunda en una calidad de vida importante. Estaría encantado si los vecinos confirman el proyecto que hemos iniciado. Siempre he creído que hay que estar a las duras y a las maduras. Si hemos estado en momentos económicamente mucho mejores, ahora son peores y no sería lógico ni justo que dijera que no. Estoy obligado a estar esta legislatura y a luchar para no sólo resistir, sino salir y hacer de Bargas ese sitio que todos queremos, mejor, donde haya tolerancia y podamos vivir con los mejores servicios de calidad.