Un informe de la OCU sitúa a los vehículos de Auvasa entre los servicios de transporte público más lentos del país.
Lentos, impuntuales y con falta de señalización en el interior de los autobuses. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un informe sobre el servicio de transporte público en 32 ciudades españolas, entre las que se encuentra Valladolid. Los consumidores suspenden a Auvasa en velocidad (
son los séptimos más lentos entre las capitales analizadas), carteles dentro del vehículo y puntualidad.
La organización, de carácter nacional, otorga la peor nota a Valladolid por la falta de dispositivos de información para
personas ciegas. Los autobuses de Auvasa carecen de dispositivos sonoros, como en San Sebastián y Bilbao. Esta falta de información dentro del vehículo se completa con una
negativa señalización de las próximas paradas y de los transbordos disponibles. Los consumidores han constatado la ausencia de planos o carteles que informen sobre la línea actual, el nombre de las próximas paradas o la red de conexiones.
Esta carencia es especialmente significativa para los usuarios esporádicos del autobús o los turistas. Las flotas que en este sentido ofrecen más información son las de Madrid y San Sebastián. Marquesinas aceptables Mejor valorada es la señalización externa, la de la parada. Tanto la estructura, como la información y conservación de las marquesinas recibe una nota media de aceptable. Baja la calificación el hecho de que en determinadas paradas -sobre todo de los barrios- no exista refugio ni pantallas luminosas de información. No obstante, estas sí están presentes en casi todas las paradas del centro y las líneas más frecuentadas.
Valladolid es además una de las siete ciudades cuyos autobuses suspenden en puntualidad. Se equipara a Vigo, Cáceres y Málaga. Todavía tardan más en Albacete, Ciudad Real y Huelva. Esta falta de puntualidad que señala la OCU se suma a la baja velocidad media de los autocares de Auvasa.
El transporte público en Valladolid avanza a una velocidad media de 12,41 kilómetros por hora.
Son los séptimos más lentos de las 32 ciudades analizadas.
Esta baja velocidad comercial es refrendada desde el propio Consistorio y documentos como el Plan de Movilidad Urbana.
En este documento -publicado en el Boletín Oficial de la Provincia del 1 de marzo del 2005- se recoge que «la velocidad media de la red es de 14,86 kilómetros por hora, reduciéndose a 11 kilómetros por hora si no se consideran las líneas 5 y 16 por su carácter interurbano.
Es, por tanto, una velocidad muy baja si la comparamos con la de otras ciudades de tamaño similar». El mismo documento municipal reconoce que «entre sus causas están el elevado peso que tiene la longitud del viario central de la ciudad en el conjunto y
la prácticamente total ausencia de carriles solo bus, ya que tan solo existe un pequeño tramo en el paseo de Isabel la Católica y el carril en contra dirección de Miguel Íscar». Además, ninguna línea tiene el 100% de sus autobuses adaptados para discapacitados.