El tráfico marítimo retrocede en Galicia a niveles de hace cinco años
Vigo y La Coruña notan el mayor bajón por las descargas vinculadas a la energía, el metal y la construcción
Las toneladas movidas experimentaron una caída del 14% solo en los cuatro primeros meses del ejercicio
Rubén Santamarta 5/7/2009
Hay cada vez más flota en el planeta, pero esos barcos tienen hoy menos mercancía que mover. El tráfico marítimo decayó en España el año pasado un 2%. En los cuatro primeros meses del 2009 el desplome ha sido mucho más significativo: un 17% menos de toneladas transportadas. Los cinco puertos de interés general de Galicia no son ajenos al fenómeno: el volumen movido durante el primer cuatrimestre descendió casi un 14% (un 13,8% en concreto). Son casi un millón y medio de toneladas, 12.000 al día, las que dejaron de pasar por los muelles de La Coruña, Vigo, Ferrol, Marín y Vilagarcía.
Con ese descenso -especialmente intenso durante los tres primeros meses-, el tráfico marítimo en Galicia ha vuelto a los mismos niveles en los que se movía hace cinco años, durante el arranque del 2004. Desde ese ejercicio, las cifras siempre se habían mejorado, con la excepción del 2007, aunque entonces con un descenso raquítico (del 0,4%). «Yo creo que los datos irán remontando y que en Ferrol y La Coruña los números a final de año serán positivos», adelanta Francisco Javier Santiáñez, presidente de los consignatarios de la provincia de La Coruña.
Precisamente el puerto de la ciudad herculina y el de Vigo son, entre los gallegos, los que más acusan el bajón. Hasta abril, en el primero el tráfico se había retraído un 13,6%; en el segundo, un 30%. Este último es, según los datos de Puertos del Estado, el segundo con peor balance anual en España. Hay que tener en cuenta que de los 28 puertos de interés general, solo uno, el de Sevilla, aumenta el tráfico, al calor del sector agroganadero.
«La situación no es tan delicada como yo pensaba al principio, lo importante no son solo las toneladas, sino el valor de esas mercancías», asegura Corina Porro, presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo. «La Coruña tiene una serie de tráficos estables que mantienen el movimiento anual de mercancías en cifras similares», entiende Enrique Losada, su homólogo en el Puerto coruñés. De hecho, sin graneles líquidos (productos petrolíferos) ni sólidos, esta rada presenta buenos guarismos (crece un 0,73%).
Buena parte del descenso del cuatrimestre se explica por el contexto general de crisis en España, que arrastra a todos los sectores de este negocio. Ha caído el consumo energético doméstico y se precisa menos carbón para las centrales térmicas de Meirama y As Pontes. Según los registros de Puertos del Estado, esa situación se está notando, por ejemplo, en Ferrol, el muelle que mejor comportamiento ha tenido en los últimos años hasta llegar a una cifra récord al cierre del 2008; aunque ahora es el tercero con menor descenso en España, la llegada de carbón ha caído más de un 20%.
Pero también hay un menor volumen entre los materiales vinculados a la construcción y la obra civil: madera, cemento, cristal, granito o aluminio. El caso de la madera es sintomático, porque está repartido en casi todos los puertos: decae casi un 70% en Vigo, otro 50% en Vilagarcía...
También los productos siderúrgicos han sufrido caídas. Los ligados al metal son los que han causado el desplome del tráfico de mercancías generales en el puerto de Vigo: un 33% menos de descargas de automóviles y hasta un 60% en las de piezas para coches. Esos números no reflejan aún los efectos del conflicto del metal. Ni el desembarco de pesca fresca, que repunta en La Coruña y en Vigo, logra enjugar las cifras de un arranque de año preocupante. A ello se suma la dificultad de captar nuevos tráficos alejados de los vinculados a sectores en crisis. «No es fácil desviar las rutas, ya tienen su hinterland [área de influencia]», agrega Santiáñez.
El trfico martimo retrocede en Galicia a niveles de hace cinco aos