La Xunta opta por un metro ligero con líneas metropolitanas y aparca el estudio del bipartito
La Xunta aparca el estudio del bipartito sobre la viabilidad del metro ligero en Vigo y encarga un nuevo informe para un servicio de ámbito metropolitano. El director xeral de Mobilidade, Miguel Rodríguez Bugarín, explicará hoy junto a la delegada territorial, Lucía Molares, los principales cambios introducidos en el documento original, que empezó a redactarse en 2006 y salió a licitación por 180.000 euros. La principal novedad viene marcada por la intención del Gobierno gallego de aprovechar la inversión para "vertebrar Vigo y sus concellos limítrofes" estableciendo líneas de metro interurbanas que suplan la ausencia por ahora de un sistema de transporte metropolitano.
La Consellería de Infraestructuras y Medio Ambiente sacará a licitación el informe esta misma semana y prevé conocer sus primeros resultados después de primavera de 2011. El primer paso para la redacción de un nuevo estudio se dio ayer con la publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG) del acuerdo del 12 de mayo por el que la Dirección Xeral de Mobilidade decidía no continuar con la tramitación del documento anterior, sometido a información pública en febrero del pasado año.
Tras analizar el texto impulsado por la Consellería de Política Territorial, los técnicos de Infraestructuras concluyeron que "es necesario revisar sus formulaciones básicas" debido al empeoramiento de la situación económica de la administración y a la "excepcional inversión prevista por la considerable longitud de vía que se pretendía construir en túnel", lo que da a entender la preferencia en el futuro por los tramos en superficie, más económicos.
La Xunta revisará los proyectos de metro ligero de A Coruña y Vigo e implantará uno nuevo en Santiago tras detectar "errores y carencias" de bulto en el planteamiento del bipartito. Entre los fallos denunciados ayer por Rodríguez Bugarín en la presentación del proyecto en la ciudad herculina figuran la indefinición sobre el ancho de vías, el diseño de recorridos segregados, la falta de previsiones económicas, el no analizar un posible aprovechamiento del actual sistema de vías urbano o la ausencia de un estudio sobre el impacto de la infraestructura en la ciudad y sus vecinos.
Las carencias coinciden en los dos estudios encargados en 2006 y por los que se pagaron más de 200.000 euros. La decisión del Ejecutivo gallego supone iniciar de cero la tramitación de los informes de viabilidad y en ambos casos se dividirán en tres fases. La primera concretará si es posible la implantación del metro, con la definición del plan de red y la selección de corredores; quedando la segunda para la redacción del anteproyecto y la última para redactar un plan económico-financiero que permita su implantación en el horizonte de 2015.
Ésta es la fecha que baraja la Xunta y que ayer hizo pública el director xeral de Mobilidade, que argumentó la decisión de invalidar los anteriores estudios explicando que "ni técnica ni económicamente pueden tomarse como base para el desarrollo de una red metropolitana de metro ligero". Desde la Xunta aclaran que su pretensión es establecer un diseño tecnológico común para todas las líneas de metro en Galicia, propiciando el ahorro en material móvil, señalización y elementos singulares de la vía. La Dirección Xeral de Mobilidade coordinará los nuevos estudios de A Coruña, Vigo y Santiago y su máximo responsable aclaró que los tres sistemas se integrarían en el Ente Ferroviario de Galicia.