La variante de Marín será transitable desde el
1 de julio, sin el nudo de Mollabao
El primer día del mes se abrirá el tráfico entre Marín y el acceso a la ronda y el día 6 también desde la capital
08:17
F.M./M.Q. - PONTEVEDRA El tráfico entre Pontevedra y O Morrazo podrá circular por la variante de Marín a partir del 1 de julio, sin estar concluida por completo la obra del nudo de Mollabao.
Desde esta fecha el tráfico podrá transitar en el sentido entre Marín y la variante, mientras que a partir del día 6 de julio también desde Pontevedra hacia el acceso a la ronda, según anunció ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, durante una visita a las obras. Aunque se abra a la circulación la vía,
no será hasta el próximo agosto cuando se concluya por completo el nudo de Mollabao y todos sus enlaces.
El titular de Infraestructuras, que realizó una visita de comprobación del avance de las obras, explicó que el tronco principal de la variante de Marín, entre el lugar de O Regueiriño y Pontevedra, se encuentra actualmente ejecutado "casi en su totalidad, a un 90,5%" –afirmó el conselleiro–, por lo que valoró el esfuerzo de la empresa para concluir antes del verano una actuación "urgente e imprescindible", sobre todo para dar servicio al tráfico de las playas.
También está en avanzado estado de ejecución el nuevo enlace con la PO-11, que en este caso estará rematado después del verano, según indicó Hernández.
El responsable de Medio Ambiente realizó su visita acompañado por la alcaldesa de Marín, María Ramallo, el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y el presidente de la Diputación, Rafael Louzán.
Trazado
El objeto de este último tramo (de O Regueiriño a la PO-11) es completar el itinerario de la variante de Marín en su zona norte y más próxima a la ciudad de Pontevedra. El trazado comienza en la glorieta del enlace enlace de la PO-12 (autovía de Marín) y la PO-11 (ramal del enlace Pontevedra Sur de la autopista AP-9) y sustituye el enlace por otro con una glorieta y unos nuevos ramales unidireccionales.
Continúa con un pequeño viaducto sobre la PO-546 y posteriormente va hacia el Sur con una pendiente de un 6,5% durante 1,8 kilómetros, tramo en el que el núcleo de A Igrexa se salva mediante un viaducto de 144 metros de longitud y el valle de Almuíña, mediante otro viaducto de 228 metros de longitud. A partir de entonces la pendiente pasa a ser del 2%, para pasar al 5% durante casi un kilómetro. A continuación se bordea el núcleo de Regueiriño por el Este, con una pendiente del 6% hasta enlazar con el tramo existente anterior.
La variante presenta así tres viaductos y un gran desmonte, con taludes de 30 metros de altura en su punto más desfavorable. Es de destacar también un terraplén que llega a alcanzar una altura máxima de 27 metros. Además la vía consta de cuatro pasos inferiores y de dos pasos superiores.
Inversión
El tramo en ejecución, cuya longitud asciende a 4,2 km, cuenta con una inversión económica total de 37,7 millones de euros.
El responsable de la Xunta recordó que esta variante beneficiará directamente a más de 120.000 habitantes de los ayuntamientos de Pontevedra, Marín y Bueu, principalmente, ya que en todo su trazado une dichas poblaciones.
La puesta en funcionamiento de esta infraestructura viaria, el próximo mes de julio, facilitará la circulación del tráfico con mayor fluidez, evitando los colapsos de vehículos en el casco urbano de la villa pontevedresa debido a la gran afluencia de visitantes que se acercan a las playas en el período estival.