Previsto para 2010 el inicio de las obras para conectar Europa con el Ferrocarril Transiberiano
El ferrocarril se va a construir con ancho ruso de 1.520 mm
La ambiciosa construcción de la nueva línea férrea que deberá conectar a Europa Central con el Ferrocarril Transiberiano podrá iniciarse en 2010, según ha manifestado el primer ministro de Eslovenia, R. Fico, tras reunirse con su homólogo ruso Víctor Zubkov en Bratislava.
(14/04/2008) “A menos que haya algún imprevisto, esperamos que las obras comiencen en 2010 “ afirmó el primer ministro eslovaco, al agregar que “el coste del proyecto ascenderá a 4,5 mil millones de euros”.
En este proyecto la influencia rusa ha jugado un papel dominante, pues el ferrocarril se va a construir con ancho ruso de 1.520 milímetros y no en ancho UIC desde Kosice, en la frontera eslovaca- ucraniana a Bratislava, con acceso en dicho año 2010 a Viena y la creación de un centro internacional de logística a orillas del Danubio.
La influencia rusa aumenta continuamente, merced a su crecimiento económico derivado en parte sumamente importante de los productos energéticos, al ser hoy el segundo productor mundial de petróleo y el primero de gas.
Expertos ferroviarios de Austria, Eslovaquia y Rusia están trabajando muy activamente en el proyecto, que cuenta con pleno apoyo de los respectivos gobiernos.
Conexiones ferroviarias Rusia, Irán y Azerbaiján
Continuando con el decidido impulso ruso al ferrocarril, Rusia, Irán y Azerbaiján están celebrando en este mes de abril intensas consultas para promover proyectos de desarrollo ferroviario para fortalecer el comercio entre los tres países. Por parte de Rusia, en las consultas interviene Vladimir Yakinin, director de la empresa estatal Líneas Ferroviarias de Rusia, junto a los directivos de los ferrocarriles de Irán y de Azerbaiján. En las reuniones se está abordando la decisiva participación rusa en la electrificación del ferrocarril Tbriz- Azarshaj y Therán –Meshjed, con una longitud de 1.100 kilómetros, así como la organización del transporte, fundamentalmente de cargas, entre Rusia, Azerbaiján e Irán.
Mientras que los ferrocarriles de Azerbaiján, antigua república soviética, son de ancho ruso, se ha planteado la adaptación de tramos de ferrocarril iraní al ancho ruso, pero de momento no se ha tomado una decisión tan rápida como la conexión de Europa Central al Transiberiano, con ancho ruso en lugar del ancho UIC. En Polonia, en la época de dominio soviético, se construyó y permanece en servicio una línea de ancho ruso para el transporte de grandes cargas desde Katowice a Ucrania. Las nuevas rutas prevén de forma destacada la comunicación de los puertos marítimos y fluviales rusos, azerbayanos e iraníes para el transporte en régimen acelerado de carga, especialmente productos de la industria petroquímica, metales y materias primas.
Como es sabido la navegación fluvial posee en Rusia una considerable importancia en el tonelaje total de mercancías transportadas, especialmente en la gran arteria fluvial rusa, el Volga, el mayor río de Europa, y otros ríos complementados con canales que permiten la navegación desde el Mar Negro hasta el Mar Báltico.
Según expertos rusos, el impulso dado a los nuevos proyectos de desarrollo del sector ferroviario potenciará el intercambio comercial, ampliando la capacidad de exportación de los tres países.