En busca de un nuevo sistema tarifario para el transporte público
Fernando de Córdoba | 30 de enero de 2012

El miércoles tomó posesión el
nuevo consejero de transportes de la Comunidad de Madrid, y entre sus retos para los próximos meses está el de una
posible reforma del sistema tarifario de nuestro transporte público. El actual data de mediados de los años 80, cuando se creó el Consorcio de Transportes y con él el abono transportes, las zonas tarifarias, etcétera. Es un sistema que ha traído sencillez y muchas ventajas, pero es demasiado rígido y ha llegado la hora de mejorarlo. ¿Cómo? Propongamos algunas ideas.
Sistema integrado
Un
sistema tarifario integrado significa dos cosas. Por un lado, que los billetes del transporte público valen para todos los medios. Hay que olvidarse de tener un billete para el cercanías, otro para el metro y otro para el autobús. Tendríamos un solo billete para el transporte público que nos permitiría movernos en cualquier medio por las zonas elegidas.
En un sistema integrado
pagamos por los viajes que hacemos y no por las etapas de las que constan en los billetes de 10 viajes: si para ir al trabajo tengo que coger dos autobuses y una línea de metro, pagaría un solo viaje como mi compañero que vive a la misma distancia que yo pero tiene la suerte de tener línea directa. Apostamos por un sistema que permita, tras una cancelación, el uso de los diferentes medios de transporte durante un tiempo determinado, sin volver a cobrar.
Esto quiere decir que desde que valido por primera vez mi tarjeta y se me cobra una cantidad determinada, durante la próxima hora y media (o cualquier otro tiempo que se establezca, dependiendo también de las zonas a atravesar) el resto de validaciones son gratis. Generalmente esto tiene excepciones para que realmente se utilicen en un solo viaje y no en uno de ida y vuelta rápida.
Por supuesto, este sistema integrado puede
seguir teniendo billetes de tarifa plana para usuarios intensivos, como el abono mensual o anual. De hecho, los abonos turísticos deberían cambiar su nombre para ser abono diario, abono semanal, etc. Además, un nuevo sistema debería permitir que los
abonos mensuales no fuesen ligados necesariamente a los meses naturales, sino a un
periodo de 30 días cualquiera.
Pagar por las zonas que vas a utilizar, ni más, ni menos
Un nuevo sistema debe ser
más flexible y adaptarse a las necesidades de los madrileños. Nuestra comunidad ya no es aquella capital rodeada de ciudades dormitorio cuyos habitantes abandonaban cada mañana para acudir al trabajo. Hoy en día hay quien sale de la ciudad, quien entra y quien se mueve transversalmente entre localidades.
Aunque la puesta en marcha de los abonos interzonales fue un paso, no es suficiente. Tienen que existir abonos mensuales y cualquier otro tipo de billete que
nos permita movernos por las zonas que queramos, sean una, dos, tres… incluyan la zona A o no. Los bonobuses interurbanos ya lo permiten, ¿por qué los abonos no?
Nuevas zonas

Zonas tarifarias en Barcelona
La solución para que el sistema tenga en cuenta la distancia recorrida por el viajero sin obligarle a contar kilómetros como hace unas décadas son las
zonas tarifarias. Fueron una de las novedades que se introdujo en los 80 y han calado entre la gente. Sólo hay que tener en cuenta qué zonas vamos a atravesar al comprar nuestro billete. Tal vez una forma de mejorarlas sería hacerlas más pequeñas. En Barcelona, por ejemplo, también cuenta con coronas concéntricas como Madrid, pero cada una de ellas está dividida de forma radial, consiguiendo
zonas más pequeñas. De esta manera se pueden ajustar los precios:
un habitante de Alcorcón pagaría menos si sólo quiere moverse por su ciudad, sin obligarle a que compre un billete que también le permitiría ir a Leganés.
Tarjetas sin contacto recargables
Lo ideal es que este nuevo sistema de tarifas vaya acompañado de la tan cacareada
tarjeta sin contacto, que lleva casi 10 años “en pruebas”. Un sistema de tarjeta sin contacto permite que cada madrileño tuviese su propia tarjeta personal que pudiera
cargar con el título de transporte que más le interese: un abono mensual, anual o ninguno de ellos y pagar por viaje.
La tarjeta sin contacto permitiría muchas ventajas que hemos repasado en ocasiones anteriores, como recuperar el saldo en caso de pérdida o aumentar la velocidad de validación.
Respecto al pago por viaje, lo que se hace en muchas redes de transporte es que estas tarjetas funcionen como el prepago de los móviles. Es decir, que en ella tendríamos un
saldo determinado de euros y en cada viaje se nos iría descontando su precio, dependiendo de la zona o de la tarifa, y también del tipo de usuario que seamos (joven, jubilado…). De esta manera, cuando se actualizan las tarifas anualmente no habría que ir a cambiar los billetes a ninguna parte ni pagar la diferencia: sencillamente, a partir de cierto día el precio que se descontaría de nuestro saldo sería diferente.
Además, este tipo de sistemas permiten ofrecer
promociones para premiar al usuario frecuente, como actualmente sucede con el metrobús. Por ejemplo, “Durante la Semana de la Movilidad, al recargar 10 euros te regalamos 5 más” o “Si recargas más de 30 euros al mes, 10 gratis”. También podrían establecerse sistemas de recarga automática y
puntos en los que podríamos consultar nuestro saldo: máquinas en las estaciones, a través de internet o incluso desde nuestro móvil.
http://ecomovilidad.net/madrid/en-bu...sporte-publico