Cataluña abandona el peaje en sombra y negociará con el Estado la Euroviñeta
La Generalitat de Cataluña escenificó ayer el giro de su política en materia de autopistas ante un nutrido foro de empresarios del sector concesional. El secretario de Territorio y Sostenibilidad, Francesc Damià Calvet, les contó que 344 kilómetros de carreteras con peaje en sombra evolucionarán hacia peaje explícito.
El ministro de Fomento, José Blanco, junto al consejero de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder.. Cataluña abandona el peaje en sombra y negociará con el Estado la Euroviñeta - EFE
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J. F. Magariño - Santander - 29/06/2011
Cataluña es una luz que avanza hacia el futuro, mientras otras comunidades autónomas son farolillos rojos a las que ese futuro les sorprenderá", dijo ayer José Luis Feito, presidente de la patronal de las concesionarias de autopistas (Aseta), ante altos directivos de empresas concesionales como Abertis, Cintra, Itínere o Globalvía.
Fue en la jornada de cierre del curso sobre la Euroviñeta que se ha celebrado en la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) y el elogio a Cataluña ponía en valor la intervención previa del secretario de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, Francesc Damià Calvet.
Tras el cambio de Gobierno, el departamento que dirige Lluís Recoder ha tomado la determinación de abandonar la anterior política de diferir el pago de las infraestructuras, a través del peaje en sombra, y generalizar el peaje duro. Es decir, lo que fueron políticas para aliviar al conductor, haciendo que en distintas autovías pagara la Administración en función del tráfico, se ha convertido en una losa para los nuevos gobernantes.
Cataluña cuenta con 344 kilómetros de vías de alta capacidad operando bajo peaje en sombra. Según cálculos de Calvet, van a costar más de 180 millones al año hasta 2041. Una cifra a la que hay que sumar los más de 50 millones anuales en descuentos en peajes explícitos, para gravar lo menos posible a determinadas comarcas, y los más de 600 millones que cuestan cada ejercicio las infraestructuras financiadas bajo el método alemán. "La situación es insostenible e impide nuevas actuaciones a corto plazo, así como la sostenibilidad del coste de la red actual a largo plazo", señaló el representante de la Generalitat.