Lunes, 02-03-09
Las mejoras
Mamparas para aislar autobuses de viajeros. Grandes mamparas de cristal aislarán a los viajeros y los separaran de la zona donde circulan los autobuses. Actualmente las esperas de los viajeros en las 36 dársenas están rodeadas de ruido y polución.
Nuevos sistemas de ventilación. Para limpiar el ambiente y acondicionarlo para que los usuarios puedan olvidarse del humo. Además, se abrirán huecos en busca de ventilación natural.
Nuevas medidas contraincendios. Más medidas de seguridad. Se pondrá en servicio un nuevo sistema de extinción de incendios.
Mayor anchura de las rampas. El objetivo es dar mayor dimensión a las rampas actuales de entrada y salida, al tiempo que se construirá una nueva que solo se utilizará si se produce alguna incidencia.
Más ascensores y escaleras más anchas. Para mejorar el acceso de los viajeros se sustituirán y ampliarán las escaleras mecánicas y se construirán ascensores para el intercambiador y el aparcamiento.
Movilidad reducida. Habrá recorridos pododáctiles para invidentes y se suprimirán todas las barreras arquitectónicas.
JORDI ROMEU
Las rampas se reformarán para ganar anchura
MERCEDES CONTRERAS
MADRID. Cada día 215.000 viajeros utilizan el intercambiador de Avenida de América y sus protestas por la falta de calidad de las instalaciones se han dejado sentir casi desde que abrió sus puertas en el año 2000. Tal vez por ello la Comunidad ha decidido invertir 48,7 millones de euros para dotarlo de mejores condiciones.
El anteproyecto para la remodelación integral del recinto ya se ha realizado y la Consejería de Infraestructuras, que dirige José Ignacio Echeverría, espera ponerse manos a la obra dentro de pocos meses. Lo que sí tienen muy claro los técnicos del departamento es que el intercambiador no cerrará sus puertas en ningún momento, al tratarse de un punto neurálgico para el transporte. Por ello, los viajeros convivirán con las obras durante dos años.
Más que una ampliación se trata, principalmente, de una remodelación que intenta equipar a este intercambiador en calidad, comodidad y prestaciones con similares infraestructuras recientemente inauguradas. El proyecto contempla el cerramiento con mamparas de cristal de las islas donde estacionan los autobuses, para así lograr una separación física entre éstos y la zona de espera de los viajeros, con el consiguiente aislamiento térmico y acústico. Hoy, por el contrario, los viajeros soportan un inmenso ruido mientras se mueven entre casi una nube de contaminación generada por los tubos de escape de los buses.
La mejora en la ventilación, climatización y sistemas de aire acondicionado es uno de los objetivos, así como la instalación de un sistema de extracción de humos que afecte menos a las viviendas cercanas. Al mismo tiempo se mejorarán las medidas de seguridad y de extinción de incendios.
Ampliar las rampas
Las rampas de salida son punto clave en las futuras obras. Para entenderlo no hay más que recordar que la mayoría de las críticas vertidas cuando se abrió el intercambiador estuvieron centradas en el poco espacio de las rampas. Con sus mínimas dimensiones, no solo obligaron a «raspar» las paredes para que entraran los grandes espejos de los autobuses sino que, lo que es más grave, impedían la bajada de los viajeros ante una emergencia.
Por ello, para construir una nueva rampa de salida, escaleras y rampas de emergencia, huecos de ventilación natural y cuartos auxiliares se ampliarán las instalaciones en 6.350 metros cuadrados. Al mismo tiempo, se ensancharán, en los puntos en que sea posible, los túneles de entrada y salida para favorecer la circulación y propiciar una mayor rapidez.
La nueva rampa, alternativa ante posibles bloqueos de los túneles existentes, tendrá una salida a la superficie desde el nivel menos 1. Irá directamente al paso inferior que cruza bajo la calle de Cartagena. Solo se utilizará ante la avería de un autobús u otro tipo de incidencia.
También los pasajeros, ya en el interior del intercambiador, notarán los cambios. Se mejorará la accesibilidad, habrá más ascensores, mejores escaleras mecánicas y se suprimirán las barreras arquitectónicas. En la superficie, donde están situados los lucernarios, que dan luz natural hasta el nivel donde se llega al Metro, se modificará la cubierta del templete de acceso con la intención de integrarlo en el espacio público en en que está localizado y se realizarán mejoras en la planta de entrada.
Todos estos cambios deberán mejorar las condiciones de los viajeros de las 13 líneas de autobuses interurbanos que, procedentes principalmente del Corredor del Henares, conviven con los usuarios de cuatro líneas de Metro (4, 6, 7 y 9) y de 12 de la EMT que dan servicio al distrito de Barajas y zonas próximas. También se verán beneficiados los usuarios de las 392 plazas de aparcamiento público y de las 253 de rotación, así como los viajeros de las numerosas compañías de autobuses que prestan sus servicios a varias provincias del norte de España.