Como en la naturaleza, el invierno también aletarga la actividad en la presa de Soto-Terroba. En las últimas semanas no se ha visto el mismo movimiento en el entorno del embalse que nace en el corazón del Camero Viejo, circunstancia que en la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) achacan a los rigores invernales que impiden trabajar sobre el terreno y a las vacaciones navideñas.
El organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente asegura que la presa «se encuentra en un buen grado de ejecución», ya que se ha certificado obra «por valor de 18 millones de euros, en relación a los 22 que tiene de presupuesto».
La CHE informa de que en el 2011 se registró «un importante avance», principalmente en el cuerpo del embalse, en trabajos de aglomerado que se realizan mejor durante el verano. Así, detalla que durante el periodo estival se adelantaron tajos previstos para los meses siguientes y se ha concluido totalmente la pantalla de impermeabilización y el cuerpo de la presa (a falta de los remates). Queda la parte de coronación y el puente sobre el aliviadero.
En el desagüe de fondo se finalizó la galería por donde se canalizó el río Leza y al aliviadero sólo le resta que se hormigone la parte final del canal de descarga adyacente al cuenco amortiguador.
Elementos mecánicos
Tras el impasse navideño, muchos de los trabajos pendientes corresponden a tajos en taller, y no sobre el terreno. Como la fabricación de los elementos mecánicos, la labor más importante que se lleva a cabo desde que se ha retomado la actuación. Este apartado incluye la construcción de todos los elementos necesarios para la función del desagüe de fondo (compuertas, tuberías y by-pass). También se están fabricando las vigas del puente sobre el aliviadero de la presa. Estas tareas se prevé que concluyan para este verano. En el cuerpo de la presa falta que se termine de hormigonar del todo (queda poco) y en la coronación, el asfaltado, la instalación de barandillas y de la iluminación.
No obstante, la actuación pendiente más destacada fuera de taller es la construcción del segundo y último tramo de la variante de la LR-250 en las inmediaciones de la infraestructura, en cuyo proyecto participa a su vez el Gobierno de La Rioja. Esta parte se ejecutará una vez que concluyan los trabajos de la presa, ya que este tramo será necesario cuando se lleve a cabo el llenado en pruebas del embalse.
Antes de esto, la CHE deberá redactar el plan de emergencia (ya está en ello) y diseñar un proyecto de implantación del mismo. Una vez que se establece el plan de emergencia, se puede iniciar la puesta en carga de la construcción (el llenado en pruebas de la presa). El programa de puesta en carga se define y redacta después de que finaliza la obra de la presa y se tramita en paralelo con el plan de emergencia. Este último plan debe pasar por la Comisión de Protección Civil.
Con este esquema de trabajo, la CHE apunta a septiembre del 2013 como plazo para que finalicen las obras de Soto-Terroba. Este plazo se ha ido dilatando desde que comenzaran los movimientos de tierras en la zona en julio del 2008. Soto-Terroba plantea la regulación del río Leza para consolidar los riegos existentes hasta 1.253 hectáreas y reservar abastecimiento para las poblaciones aguas abajo.