
Pero yo tampoco quiero vivir junto a una gasolinera, bajo una línea de alta tensión, o a un kilómetro de una central de ciclo combinado, o que un petrolero (monocasco o no) pase junto a la costa, y ahí están.
Nadie quiere vivir junto a elementos que puedan ser potencialmente perjudiciales para su salud, a mayor o menor escala, pero todos queremos poner el aire acondicionado cuando hay 35º en la calle o la calefacción si se está a 10º.
Creo que la energía nuclear pagó un precio excesivo hace décadas (Chernobyl fue sólo la puntilla) mientras que las demás [fuentes de energía] parece que tienen bula.