La AP-1 pierde 3.500 vehículos diarios desde el año 2007
Cifras de hace 8 años. El menor tráfico global y la reducción de costes en empresas y particulares rebaja el número de usuarios
Alberto Rodrigo
H.J. / R.T. / Burgos
La primavera de 2008 marcó el punto de inflexión. Al igual que ocurrió con la curva de la economía española, fue entonces cuando el número de vehículos que utilizan la autopista Burgos-Armiñón comenzó a descender. Los datos oficiales del Ministerio de Fomento revelan que en abril de aquel año se produjo la primera caída, y que fue a partir de junio cuando las cifras negativas se consolidan mes a mes, salvo puntuales excepciones, hasta llegar a junio de 2011, la última estadística disponible.
Entre el primer semestre de 2007 y el mismo periodo del año actual el número de usuarios totales de la AP-1 ha caído un 16,7%. Una media de 3.456 vehículos al día han dejado de utilizar la autopista, al pasarse de una intensidad media de 20.614 a 17.158, lo que devuelve a la vía a números más propios del año 2003. Y la caída es mucho mayor en el caso de los camiones, que han pasado de 5.700 a 3.800 diarios tras caer el 32,22%. Casi uno de cada tres camiones que circulaban en 2007 ya no lo hacen cuatro años después.
La tendencia, además, es que el descenso continúe. Las peores cifras se registraron entre finales de 2008 y comienzos de 2009, con meses en los que se llegó a rozar el 30% de bajada global respecto al mismo periodo del año anterior, pero tras un pequeño respiro a mediados de 2010 que parecía aliviar la caída, los 11 meses anteriores a junio del presente ejercicio han vuelto a registrar descensos.
Una parte de la bajada en los usuarios es achacable a la disminución generalizada del volumen de tráfico en toda España, como consecuencia de la crisis económica y el menor movimiento de personas y mercancías. Pero hay otro porcentaje que se deriva hacia la N-I, que discurre en paralelo a ella y que, pese a su mayor congestión, a ser una vía de un solo carril y por lo tanto más peligrosa, tiene la ventaja de ser gratuita.
Los habituales de la carretera saben que desde hace unos cuantos meses la Nacional soporta más tráfico. Sobre todo de camiones. Las obras de remodelación que se están llevando a cabo en algunos puntos, el reasfaltado o los baches no asustan a quienes quieren evitar los 10,10 euros que cuesta su trayecto completo para los vehículos o los 20,85 que supone para los camiones de mayor tonelaje.
Con esta situación, los que sufren la N-I a diario son los vecinos de los pueblos por donde circula esta carretera. Es algo que corrobora el portavoz de la plataforma de vecinos de la N-I, Rafael Solaguren, quien cree que pese a la crisis económica que ha reducido el tráfico por todas las carreteras, los camioneros optan por circular por la Nacional y así ahorrarse costes.
Solaguren reitera sus recientes críticas al Ministerio de Fomento, que recomienda utilizar la AP-1 por las obras de asfaltados en la Nacional, aunque sin mencionar el cobro del peaje. Es una situación más, a su juicio, de la connivencia con la concesionaria para incrementar sus beneficios.
La plataforma espera un acuerdo con el RACE o alguna asociación de automovilistas para elaborar un catálogo de deficiencias de la vía como por ejemplo los cruces a nivel de Atapuerca, Calzada de Bureba y El Vallés pero también la señalización y algunas incorporaciones. Una vez realizado, la idea es entregárselo a la Demarcación de Carreteras.
Una vez pasen las elecciones del 20-N y sea designado un nuevo subdelegado o subdelegada del Gobierno, solicitarán una reunión para explicarles la situación que viven cada día los vecinos que sufren la Nacional I. De momento, no descartan alguna acción de cara a la celebración del Cross de Atapuerca del 13 de noviembre, que concentrará un numeroso tráfico de autobuses y coches.
Solaguren ya ha perdido la esperanza de adelantar el rescate de la autopista o el desdoblamiento de la N-I. En cambio, sigue empeñado en que Fomento retome las obras paralizadas en los tramos de Cubo de Bureba o las variantes de Santa María Ribarredonda y de Monasterio, así como iniciar otras entre Rubena y Fresno. «Son proyectos poco costosos desde el punto de vista económico, nada comparable con los trabajos millonarios en la A-1 o con infraestructuras innecesarias como las plataformas de viabilidad invernal para camiones, que aún no han tenido uso», precisa.
Los dos grandes partidos con posibilidad de gobernar España durante los próximos cuatro años han renunciado a prometer una liberalización adelantada de la vía. El gran favorito, el Partido Popular, solo se compromete a no prorrogar más la concesión actual, cuya fecha de caducidad nos lleva hasta noviembre de 2018. Y el PSOE coincide a grandes rasgos, junto con el compromiso de terminar las mejoras que ya están en marcha entre Monasterio y Cubo de Bureba y la travesía de Ribarredonda.
El panorama, por tanto, exige resignación a corto plazo. La autopista no será gratuita hasta dentro de 7 años y mientras tanto el volumen de tráfico de la AP-1 y de la N-I estarán a merced de la situación económica.
Fuente: Diario de Burgos
http://www.diariodeburgos.es/noticia...8C9BFC76E551C8
No es de extrañar: Es una autopista de peaje cara (más de 10 EUR el trayecto completo), mala y con las peores áreas de servicio de Europa. Si no fueran los magrebíes y los portugueses que viven en Francia, no se iban a comer un rosco.