pues si
yo pienso que a lo largo de la historia las ciudades se han ido moldeando sin tener en cuenta estos temas, unicamente adaptandose a las necesidades del momento. Cuidando de que no se pierdan cosas importantes, yo creo que deberían seguir el mismo camino que han seguido durante siglos.
Cierto, muy cierto, Resak. Tenga encendida la vena espiritual, que le vamos a hacer....
Touché.
Es que el caso de Sevilla lo comprendo y es bastante desgarrador.
Para la gente de buen gusto de alli, La Giralda es la joya intocable del pasado andaluz, de su Historia, de todo.
Por las noches, en verano la gente sube a las terrazas de las casas y Hoteles a tomar una copa mirando ese cielo inigualable estrellado andaluz y su Giralda iluminada, la hermosa Giralda, allí erguida lo preside todo como una bella sultana.
No necesitan más. Es el embrujo de Sevilla.
Y ahora se imaginarán ese otro altísimo intruso que va a romper el embrujo, que va a gritarles a la cara que otros tiempos más ingratos ya llegaron, que Sevilla no es ya ese remanso. Que llega la americanada, que se acaba el embrujo. Y no les hace ninguna ilusión Piensan que mejor suspender el paso del tiempo para retener en el aire esa magia de la vieja Sevilla.
Y yo lo comprendo, lo comprendo de verdad.
Pero el paso del tiempo es inexorable. Cronos nunca duerme.
Valencia, ya se apuntó al cambio, con esos enormes costillares blancos, y Bilbao con el Guggenheim, Barcelona en el 92 al plantar esos dos colosos paralelos frente al mar. Madrid, en su día.
Y la lucha eterna entre la tradición y el futuro llega a Sevilla.
Yo no soy sevillano, y por esto mismo no puedo decidir qué se merece Sevilla.
Pero yo pregunto: ¿De verdad creeis que construir un edificio innovador, moderno, de buena arquitectura como es el caso, en la Isla de La Cartuja que no es el centro de Sevilla ni de lejos, supone ensombrecer a la gran diosa Giralda? ¿De verdad le va a restar encanto a la ciudad construir un edificio emblemático en una área empresarial apartada de su zona histórica?
Yo creo que no.
¿Por qué no disfrutar de varias épocas distintas en una misma ciudad, siempre y cuando no estén penosamente mezcladas?
Yo no planto un rascacielos en el centro de Albarracín, de Brujas, o de Venecia, porque no tiene sentido, pero es que ésta situación es bien distinta.
Como siempre, es una opinión...
Saludos!
Creo que si no están muy cerca, no es mucho problema.
Más me preocupan a mi, los edificios que son de tamaño normal, pero no concuerdan con el estilo arquitectónico de la zona, en mi ciudad, hay muchos dardazos e el ojo de esos que de dejan la vista así:más o menos.
No se cuanta distancia habrá entre ambas torres, pero vamos, si están separadas y tal, no veo de que preocuparse.
Pero este edificio al final se hará se hará. En mi ciudad (Ávila) también se oponía la Unesco al "tocho" de Moneo, amenazando incluso con quitar la denominación de ciudad patrimonio, pero al final se hizo y de la Unesco nunca más se supo.