La superstición deja vacía la Torre Antilia, la megavivienda más cara del mundo
* Mukesh Ambani y su familia evitan pernoctar porque da 'mala suerte'
* No cumple con uno de los principios del Vastu Shastra: estar orientada al sol
* Alcanza los 173 metros de altura -27 plantas- y cuenta con tres helipuertos
Actualizado jueves 27/10/2011
La propiedad privada más cara del mundo está abandonada. No es que esté en ruinas sino que, tras tres años de construcción, Mukesh Ambani, el noveno hombre más rico del mundo según la revista Forbes y dueño de la fastuosa torre Antilia, considera que da "mala suerte" mudarse.
Son muchos los rumores, pero ni el todopoderoso Ambani ni su portavoz han querido confirmar o desmentir los comentarios. Según apunta '
The New York Times', el motivo de que la familia no se decida a trasladarse Antilia es que tanto Ambani, que es el mayor accionista de Reliance Industries, como su mujer y sus hijos consideran que este edificio no sigue la tradición hindú de arquitectura, el Vastu Shastra.
¿Qué es el Vastu Shastra?
Vastu Shastra es una ciencia milenaria hindú, sobre el diseño, la arquitectura y la construcción y que debe seguir las pautas de ordenación del universo para una vida plena. Destaca por la importancia de que cada vivienda esté orientada cara al sol de la mañana, uno de los puntos más fuertes de energía según la tradición. Se podría comparar con otras formas de 'ordenación' más conocidas, como puede ser el Feng Shui.
Si algo tiene en cuenta esta filosofía es la orientación de la vivienda para que esté en sintonía con la energía. De hecho, el problema de Antilia es que sólo tiene uno de sus lados con ventanas. Concretamente, la parte de la fachada que no tiene ventanas es, precisamente, la 'cara' que recibe el sol por la mañana.
De esta forma la luz no entra por ninguna abertura, lo que provoca que el Vastu Shastra no 'funcione'. Con estas premisas, es normal que la familia de Ambani se preocupe, ya que si la edificación cumple estos requisitos, los habitantes tendrán salud y armonía. Así, este tremendo edificio, situado en el corazón de Mumbai, está vacío ante el temor de que la mala suerte maldiga a toda la familia.