Parque de María Luisa (Sevilla)

En 1893 la Infanta María Luisa Fernanda (hermana de Isabel II) cedió a la ciudad de Sevilla unos terrenos pertenecientes a los jardines del palacio de San Telmo. Sobre esta base de jardín romanticista, el francés Forestier se dedica a su acondicionamiento para reconvertirlo en uno de los más grandes y bellos parques públicos de España, en un jardín de estilo andaluz. En 1914 se inaugura, para alegría de todos los sevillanos que en él encuentran desde entonces un lugar de esparcimiento, paseo y recreo, ya que con sus 40 hectáreas es el mayor pulmón verde de la ciudad.

Organizado mediante grandes ejes rectos que vertebran el parque, y a su vez distribuidos en glorietas, se trata de un jardín que mezcla el romanticismo de su frondosidad y de los elementos que en él se ubican, con una inspiración hispanomusulmana con referencias como el Generalife y los Alcázares Reales y también un marcado carácter regionalista andaluz, con elementos de porcelana por todas partes. La Exposición Internacional de 1929 quizá le restó terreno pero le añadió monumentalidad, con la Plaza de España (hoy día exenta del parque y separada por una carretera, algo que en 2010 se arreglará y volverán a estar unidos según he leído) y varios pabellones.

El monumento a Becquer es una de las estampas más bellas de Sevilla, con un enorme ciprés de los pantanos que lo acoge y prácticamente revienta el macetero. Fue inaugurado en 1911, obra del famoso Coullaut Valera.





La glorieta de Torcuato Luca de Tena. Son muy típicas las fuentes bajas, con tazas de inspiración mudéjar de los Alcázares Reales.









En el estanque de los patos hay este bello templete, una versión morisca del que hay en Aranjuez. Estos elementos pertenecen al jardín romanticista del siglo XIX y fueron integrados al convertirse en parque.





Naranjos con grandes frutos, jarrones de cerámica similares a los de la Plaza de España, rosas... una sinfonía de color.



La fuente de las ranas, una de las originales que se inauguraron en 1914. Con ranas de cerámica rodeando el centro, subidas a la taza de la fuente, echando agua hacia un pato en el medio que echa el agua hacia arriba. Detrás, unos setos de mirto con juguetones chorros a imitación del granadino Generalife.



La fuente de los leones, también de 1914.



Pérgolas que aguantan trepadoras llenas de flores (en diciembre!)





El Pabellón Real, uno de los edificios utilizados para la Exposición Iberoamericana de 1929. Eso sí, al igual que los otros dos pabellones junto a los que forma la Plaza de América, fueron construidos en torno a 1910-1915. Este concretamente es de estilo neo-gótico flamígero propia de época de los Reyes Católicos.





El Pabellón Mudéjar, una joya de fantasía de Aníbal González.



Y el actual Museo Arqueológico de Sevilla, pabellón neo-renacentista.







Y para terminar, el monumento a María Luisa, la que hizo posible este parque.



Desde la vista aérea se ve el parque encajonado por el río Guadalquivir a la izquierda y la monumental Plaza de España a la derecha.



Jardines históricos de España