me encanta el 22@, ojalá la operación chamartín de madrid siga el mismo ejemplo, ya que en su zona también hay mucho edificio industrial
¿Como que en vano?
La transformación consiste en el derribo del escalextric y substituirlo por dos túneles, construcción de una estación intermodal que va ser de las mas potentes de la red de transportes de Barcelona con cercanias+metro+FGC+tram y la urbanización de todo el entorno con nuevos edificios para els encants que da pena de verlo y revalorización de una zona muy degradada.
Aparte de la discusión sobre la estética de la zona, cuando estuve por allí, me llamó la atención esto:
El edificio está a continuación de la torre Diagonal Nova.
Tecnología y polémica, de la mano en una ruta por el 22@
Barcelona siempre tiene algo nuevo que descubrirnos. Es la magia de las grandes ciudades, repletas de bellos rincones ajados por los años y otros que, sin embargo, con el tiempo han pasado de estar semivacíos a estar llenos de vida y de ideas. Algo así le ha pasado al barrio de Sant Martí de Provençals, que acoge el distrito de la innovación, el 22@. Este distrito de reciente creación -fue en 2000 cuando se inició el proyecto que revolucionaría la zona- es el protagonista absoluto de la ruta que propone Literat Tours este lunes 6 de febrero.
Y es que son muchas las calles de Barcelona por las que paseamos cada día. Sin embargo, Àlex Lloreda, responsable de la empresa de rutas turísticas, propone callejear de otro modo, dando un nuevo valor a lo que vemos a diario sin apenas fijarnos. Lloreda, por su formación como licenciado en Historia, pone a los edificios en su contexto y explica los orígenes industriales del barrio, "ahora del conocimiento, la investigación y la tecnología".
En este caso, se trata de una ruta de casi tres horas de duración (16-19h) que parte de los pies de la Torre Agbar, símbolo de este distrito y reconocido -y controvertido- elemento del 'skyline' de Barcelona. Desde la colorida torre diseñada por Jean Nouvel se inicia un recorrido a pie que pasa por otros edificios clave en el desarrollo de la idea del 22@, desde Ca l'Aranyó y la sede de RNE en Barcelona hasta el premiado Media-TIC, pasando por otra obra polémica de Nouvel, el Parc Central del Poblenou, "con sus divertidas y, sobre todo, curiosas esculturas", destaca Lloreda. Para saber más sobre la contrariedad que supusieron para el barrio sus cuatro manzanas, habrá que asistir a la ruta.
Desde allí, Lloreda propone coger el tranvía para explicar la evolución de este transporte en Barcelona y llegar al edificio Fórum de Barcelona, uno de los preferidos de Lloreda por "su imitación del mar". Además, se podrá contemplar la sede de Telefónica en Barcelona, otra de las maravillas arquitectónicas, en forma de prisma, que ha estrenado la ciudad recientemente.
El recorrido da a conocer también la planta fotovoltaica de la esplanada del Fórum o el reloj de sol de la chimena de Can Saladrigas. Finalmente, la ruta por la Barcelona más abierta y de diseño finaliza en el monumento a los fusilados del Camp de la Bota, donde es especialmente aconsejable ponerse bajo el cilindro a modo de cañón. Este monumento es capaz de hacernos sentir muy pequeños, como casi todos los edificios del 22@. Aunque éste lo consigue por motivos muy diferentes, es curioso notar que ninguna de las construcciones que repasa la ruta ha sido indiferente a los barceloneses desde su concepción. ¿Y si la evolución es eso?
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/0...328101747.html
v | a | l | e | n | c | i | a
Las barracas del siglo XXI surgen en pleno 22@
Cientos de familias malviven en chabolas en naves viejas y solares abandonados
Es precisamente desde lo alto de los esbeltos edificios que a un ritmo mucho más lento del esperado se van levantando en el ambicioso 22@ donde se observa en toda su magnitud la miseria con la que conviven. Junto a nuevas y rotundas construcciones, como el Hotel Me, la Torre Agbar o el impresionante edificio de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, y escondidos tras muros de metal o ladrillo que impiden ver su interior, una docena de solares acogen asentamientos donde malviven decenas de familias enteras, tras montañas de basura, ya que la recogida y venta de chatarra como principal fórmula de supervivencia es el denominador común.
Son las barracas del siglo XXI, construidas, como las del XX, con cartones, chapas y plásticos. Muchas de ellas -y ahí está el punto posmoderno- están en solares a cuyos dueños la burbuja inmobiliaria les estalló en la cara. Propietarios que retuvieron los terrenos durante la fiebre del ladrillo a la espera de ofertas mejores que nunca llegaron, y ahora se han olvidado de ellos (o no, y tienen la ocupación en los tribunales).
Se trata de asentamientos en los que residen gitanos nómadas que viven en distintos lugares de la ciudad desde hace décadas, la mayoría de origen portugués -el ayuntamiento calcula que son unas 100 familias, 380 personas-; los grupos de rumanos llegados a posteriori -cerca de 200-, y que también sobreviven del comercio de cartón y chatarra, y los sin techo que han visto en el barraquismo una forma de salir de la calle. En precario, de cartón o de lata, pero bajo un techo al fin y al cabo.
El rostro más crudo del distrito tecnológico se refleja en los ojos de aquellos -cada día más- que pasean junto a un carro del súper lleno de desechos, asomando la cabeza contenedor tras contenedor. Y es que, además de muchas otras cosas, el 22@ es, también, el lugar donde la tecnología que más abunda es la de las viejas pantallas de ordenador que se apilan en las naves en las que se comercia con hierro de forma más o menos legal.
http://www.elperiodico.com/es/notici...-pleno-1498681
v | a | l | e | n | c | i | a
Esos contraste se producen por la lógica de la transformación de una zona ex-industrial de un nivel medio-bajo, en un barrio dedicado a nuevas tecnologías, sedes de empresas, etc.
Y como bien dices y mejor explicas en el anterior post, se producen esa serie de fuertes contrastes muy marcados, por la coexistencia y cohabitación entre lo que fué y lo que se quiere que sea, habiéndose quedado un poco congelado este proceso de transformación por causa de la crisis.