Hay actuaciones y planes urbanísticos que a veces, hasta su total culminación, requieren del transcurso de muchos años. Este es el caso de los Porxos d’en Fontserè, (Pórticos de Fontserè) en el barcelonés Passeig de Picasso, una avenida de algo menos de 500 metros, que da continuidad al carrer de Comerç y bordea una de las verjas de delimitan el Parc de la Ciutadella.
Los Porxos d’en Fontserè fueron proyectados por el arquitecto del mismo apellido entre 1871 y 1874, sobre la base de un conjunto de edificaciones de tipología y estilo unitarios dentro de un esquema similar al de los Porxos d’en Xifré, en el Pla de Palau y Passeig d’Isabel II de Barcelona, y prácticamente idéntico al de los pórticos de la Rue de Rivoli de Paris, construídos bajo el I Imperio.
Imagen de la Rue de Rivoli con los pórticos característicos a la izquierda y al otro lado de la calle la verja que delimita los jardines de las Tullerías.
El proyecto de Fontserè fue desarrollándose a lo largo del último cuarto del siglo XIX aunque quedó inconcluso, con algunos solares ocupados por antiguas naves y almacenes de depósito de frutas y verduras. No hay que olvidar que detrás de los porxos se encontraba el antiguo Mercado central de Frutas y Verduras conocido como Mercat del Born, en pleno barrio de La Ribera.
En los últimos años se han ido demoliendo las antiguas naves y se han ido construyendo los nuevos edificios, siguiendo naturalmente el proyecto decimonónico hasta dotar a toda la avenida de la fisonomía urbanística clásica, típica del la segunda mitad del siglo XIX. Ya sólo queda por construir el último solar, en el que ya se está trabajando para construir el edificio que culminará el proyecto de Fontserè.
Imagen del último solar del Passeig de Picasso, pendiente de edificar
Trabajos de cimentación
Y ahora siguen unas cuantas fotografías de los Porxos d'en Fontsere ya edificados.
Como puede apreciarse por las fotografías -por cuya escasa calidad pido disculpas- los edificios proyectados son de planta baja, entresuelo y tres pisos, con una estructura similar a la de los edificios parisinos de la Rue de Rivoli, si bien en esta última ciudad se añadieron mansardas y buhardillas. Los pórticos son de arcos de medio punto, balcón corrido sobre ménsulas y ornamentación sobre las aberturas del piso principal a base de frontones característicos que se repiten en todas las fachadas.
El efecto es de gran sobriedad y elegancia y constituye un conjunto clásico que imprime carácter a este enclave ciudadano. Si a ello le añadimos la superior amplitud barcelonesa de las aceras y el arbolado –ausente en la Rue de Rivoli- tendremos un resultado final de calidad que contribuirá a mejorar la imagen de esta zona de la ciudad, que habrá necesitado casi 140 años para concluir este proyecto.
Verja del Parc de la Ciutadella, al otro lado de los Porxos d’en Fontserè.