La Fundación Juanelo excava en busca de las huellas del Artificio - La Tribuna de Toledo Digital
Los trabajos de campo, que incluyen una prospección a cargo de Juan Manuel Rojas con un levantamiento topográfico, se extenderán durante mes y medio y condicionado al caudal del Tajo
Mucho se ha escrito sobre el Artificio de Juanelo Turriano, un aparatoso invento hidráulico nacido de la mente del matemático mayor de Felipe II para surtir de agua del Tajo la ciudad de Toledo. Sin embargo, nadie sabe en realidad cómo eran la pieza y su arranque desde el propio río, ya que con el paso de los años, desde que dejara de funcionar a mediados del siglo XVII, ha desaparecido la práctica totalidad de sus piezas.
Es precisamente este desconocimiento el que ha movido a la fundación bautizada con el nombre del inventor italiano a promover una excavación arqueológica que permita «no ya descubrir evidencias materiales del artificio, que se perdió hace siglos, sino adquirir un mayor conocimiento del espacio en donde sus estructuras estuvieron levantadas». El levantamiento topográfico y las tareas de prospección arqueológica -a cargo de Juan Manuel Rojas- permitirán, explica Bernardo Revuelta, director gerente de la Fundación Juanelo Turriano, plantear la localización de los canales de agua que alimentaron el Artificio y conocer las huellas materiales del espacio en donde se levantaba la maquinaria. Por el momento, han aparecido ya indicios que apuntan a la existencia de una gran noria para la elevación de aguas. «Somos conscientes de que aparecerán restos no sólo relacionados con el Artificio, sino con otras construcciones hidráulicas tanto anteriores como posteriores, como por ejemplo las turbinas del siglo XIX».
El trabajo de campo, continúa el director gerente de la Fundación Juanelo Turriano, se prolongará durante alrededor de mes y medio, «no mucho más, debido a que los restos se encuentran en la ribera del río y el aumento de su caudal conforme avance el otoño dificultaría las labores». Los trabajos entrarán posteriormente en una segunda fase con la elaboración de planos y las conclusiones de los arqueólogos, que la institución dará a conocer en su momento. Hasta el momento, el coste del proyecto, íntegramente patrocinado por la fundación, asciende a 40.000 euros.
La zona de la ribera en donde se está actuando pertenece a la Confederación Hidrográfica del Tajo, aunque el Ayuntamiento de Toledo ha tomado partido al tener que otorgar una licencia de obras para ejecutar una ataguía de tierra para la protección temporal de las ruinas del Artificio. Se trata de levantar un muro de tierra para poder así permitir trabajar en este espacio húmedo, e incluso conseguir que las aguas del propio río no inunden la zona.
El concejal de Cultura en el Ayuntamiento de Toledo, Ángel Felpeto, siempre ha estado intrigado por esta obra de ingeniería de Juanelo Turriano y mucho ha leído sobre el tema. Espera que los trabajos de la fundación que lleva su nombre consigan encontrar el punto de arranque de esta gran obra y contribuyan a reflexionar sobre su principal incógnita: ¿Cómo era el Artificio realmente?
Historia. El encargo del Artificio fue hecho en 1565 por el Marqués de Vasto con el objetivo de subir a los depósitos situados bajo el Alcázar la cantidad permanente de «mil seiscientos cántaros de a cuatro azumbres de agua», unos 12.400 litros diarios, con un plazo de ejecución de tres años. Juanelo cumplió su parte del contrato, y el mecanismo funcionaba a pleno rendimiento en plazo y superando las previsiones iniciales, al llegar hasta los 1.700 litros. Sin embargo la ciudad no le pagó, con la excusa de que el caudal completo quedaba para uso exclusivo del Alcázar Real, en donde era almacenado. Arruinado, además, tras costear de su bolsillo el mantenimiento del Artificio durante seis años, llegó a un acuerdo para construir un segundo, sufragado por la Corona, que quedaría en poder de Juanelo y sus herederos. Fue terminado en 1581. El Rey cumplió con su deuda, aunque no así la ciudad, por lo que, no pudiendo costear su mantenimiento, se vio obligado a renunciar a él. Juanelo murió el 13 de Junio de 1585.
El complejo mecanismo de los artificios dificultó su conservación. Ambos funcionaron durante más de cuarenta años, hasta mediados del siglo XVII, alrededor de 1639, cuando se procedió a desmontar el primer ingenio y se dejó al segundo como testimonio. Poco a poco, con el paso del tiempo y debido al constante robo y destrucción de piezas, fueron desapareciendo los restos, hasta el punto de que nada o casi nada queda en Toledo de ello.
La Fundación Juanelo Turriano, creada por José Antonio García-Diego en 1987, es una institución docente privada reconocida por el Ministerio de Cultura. Su objeto fundacional es la promoción y coordinación del estudio histórico de la técnica y de la ciencia en sus diversas vertientes.