Cuenta atrás para las farolas contaminantes
Las farolas contaminantes tiene fecha de caducidad en Valencia. El Ayuntamiento empleará dos millones de euros del plan de ayudas estatales y otro similar de la Generalitat en sustituir las luminarias en forma de bola y el modelo Gran Vía, para colocar otras con «gorro» que evite la proyección de luz hacia arriba. La primera fase ya ha salido a concurso y consistirá en la renovación del alumbrado público en tres puentes y cinco barrios.
El concejal de Alumbrado, Juan Vicente Jurado, comentó que la estrategia persigue ahorrar en la factura y aumentar la eficiencia de la red de farolas en toda la ciudad. Ese es el motivo de que otros dos concursos supongan el encargo de reductores de intensidad.
En dos de los puentes, Monteolivete y Glorias Valencianas, se sustituirá toda la instalación. El nuevo modelo será similar al que ahora se puede ver en el puente de las Flores, mientras que en el paso de Astilleros, en el barrio de Nazaret, se cambiarán sólo las luminarias al estar las columnas encastradas en la balaustrada de piedra.
«Empezaremos por estos barrios, aunque queremos seguir por toda la ciudad». Además del modelo en forma de bola, la luminaria que desaparecerá será la del modelo Gran Vía. En la misma columna, las empresas colocarán el modelo Fernandino, con cristales en todos los lados aunque rematado por una placa metálica que evite la dispersión de luz eléctrica hacia arriba.
Habrá dos excepciones en este proyecto, que entra en el plan de austeridad decretado por la alcaldesa el pasado año. Las monumentales farolas del paseo de la Alameda, recuperadas con la base del modelo de las originales de la Exposición Regional de 1909.
La otra excepción será el puente del Ángel Custodio, que une la avenida Peris y Valero con la avenida Eduardo Boscá. En los años 80 se colocaron las que desde entonces son las farolas más caras de Valencia, auténticas esculturas de varios brazos rematadas por luminarias en forma de bola.
En el resto de la ciudad y de manera progresiva, este tipo de luminarias pasarán al olvido. Desde enero del pasado año, las contratas municipales aplican un nuevo horario para ahorrar energía. En invierno inician la reducción de intensidad a las diez de la noche y en verano, a partir de las once de la noche.
Sobre la sustitución de bombillas, las de 250 watios serán cambiadas por otras de 150 watios en este plan. La previsión es, según indicó Jurado, ahorrar hasta un 40% del consumo actual.
En los tres puentes donde se cambie toda la instalación, en su lugar habrá columnas de fundición de modelo Mahuella de seis metros de altura, con dos brazos y luminarias Campanar. El ancho de la calle es lo que determina el tipo de iluminación, por lo que se ha desestimado este tipo para sustituir a las luminaria Gran Vía.
El concejal comentó que muchas de las luminarias en forma de bola «están amarillas y negras del desgaste y la suciedad», por lo que aseguró que la sustitución «será también beneficiosa para la buena imagen de muchas calles». En algunos barrios ya se ha iniciado el cambio «a modo de prueba» como en Nou Moles y calles céntricas como es el caso de Barcas, añadió el delegado de Alumbrado.
Cuenta atrás para las farolas contaminantes. Las Provincias




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